29 junio 2010

La guía 'teen' de la popularidad

Tanto tiempo repitiendo que "Election" es el referente más claro de "Glee", y nos dejamos olvidada la que puede considerarse su precedente más claro, mucho más cercano a ella porque las dos salieron de la mente de la misma persona: "Popular". Ryan Murphy y Gina Matthews crearon esta serie teen para The WB en 1999, justo el mismo año en el que se estrenó "Election", y aunque sólo duró dos temporadas (y creo que acabó en un cliffhanger brutal), le dio tiempo a convertirse en un título de culto, sobre todo, por la acidez y el absurdo del que hacía gala de vez en cuando. Es de esas series de las que en su momento vi cosas sueltas y de las que no guardo ningún recuerdo, por lo que su visionado como mandan los cánones estaba en la lista de tareas estivales.

Es muy curiosa la lista de parecidos con "Glee" que hay ya sólo en los tres primeros episodios. Tenemos voces en off, al quarterback que quiere participar en el musical del instituto, a dos animadoras populares que ocultan un interior mucho más complejo, el mensaje de que no pasa nada por ser diferente... Las dos protagonistas de la serie, Sam y Brooke, pertenecen a polos opuestos de la escala de popularidad del Kennedy High, son los centros de dos grupos de amigos que no se soportan pero, por casualidades de la vida (y de un crucero en el que se enamoran el padre de Brooke y la madre de Sam), tienen que mantener a la fuerza una relación más estrecha. Las dos están cegadas por los prejuicios y no se dan cuenta de que, en realidad, no se diferencian tanto la una de la otra, pero ése es un viaje que les llevará tiempo hacer.

Lo que destaca de "Popular" es cómo trufa unas tramas clásicas de las series de instituto con algunos momentos a lo "Ally McBeal" y ramalazos de un humor un poco cruel y sarcástico. Además, es muy consciente de que los buenos lo son en la medida de que los malos den la talla, y se sacan de la manga al dúo Nicole-Mary Cherry, dos brujas realmente malvadas pero cuyas maquinaciones son sumamente divertidas, especialmente la excéntrica tejana que va a clase con abrigo de pieles y gafas de sol, y empieza todas sus frases con "y'all". Tiene también esos pequeños detalles marca de la casa (como los folletos del despacho de Emma en "Glee") que son chistes de los que hay que cazar al vuelo, tipo los nombres de la lista de nuevas animadoras (Alexandra Czar o Popita Fresh son sólo dos de ellos).

El equilibrio entre las tramas serias y las locuras no es fácil de conseguir, y supongo que por eso no pudo pasar de la segunda temporada (aparte que creo que The WB la programó bastante mal al final), pero también es la clave para que se la recuerde con cierto afecto. Como digo, sólo llevo tres episodios (y ya he visto a Sandra Oh haciendo de las suyas y a otros actores que he visto antes en otros sitios, además de Christopher Gorham iniciando su gafe), pero apunta a ser una buena diversión.
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