26 junio 2010

Una segunda línea por Nueva Orleans

ALERTA SPOILERS: A pesar de que lo he intentado, y de que en realidad no pasa nada por saber algunas cosas de antemano, mejor os aviso de que, si no habéis visto el final de la primera temporada de "Treme", igual preferís dejar de leer aquí y regresar cuando hayáis visto a los indios desfilar el día de San José.

Es muy apropiado que, para cerrar la primera temporada, "Treme" termine con una segunda línea y un entierro, en este caso, el de Daymo, el hermano de LaDonna, víctima de una sucesión de meteduras de pata burocráticas que no habrían desentonado en absoluto en "The Wire". Alan Sepinwall apunta que esa serie construía sus temporadas en una estructura circular, haciendo que el último episodio reflejara cosas del primero. En su caso, simbolizaba el hecho de que nada cambiaba, pero en "Treme", la estructura circular sólo es en apariencia, porque lo que los personajes han vivido en estos 10 episodios los ha cambiado, aunque la situación en Nueva Orleans parezca no haberlo hecho. De hecho, casi todos se encuentran podríamos decir que en el primer día del resto de sus vidas.

Annie deja a Sonny (ya era hora) y acaba acogida en casa de Davis, que ve cómo Janette se marcha a Nueva York a probar suerte en la competida escena culinaria de la ciudad. LaDonna tiene que aprender a vivir sin su hermano (razón por la que, una vez que lo encuentran, ya no le interesa saber qué le pasó de verdad), y Toni tiene que hacer algo similar sin Creighton. Su suicidio es uno de los momentos emocionalmente más intensos de la serie, y sin que lo veamos en realidad saltar del ferry. Pero sólo con asistir a los preparativos de su último día, desde su despedida más cariñosa de lo normal de su mujer y su hija a su recorrido por todos sus sitios preferidos de Nueva Orleans, ya sabemos lo que va a pasar, y ya empezamos a pasarlo mal por el papelón que le queda a Toni. Es comprensible que le reproche a su ayudante que, mientras toda la ciudad pelea sin descanso por recuperar su vida normal, Cray simplemente abandona.

Creighton ha dejado momentos muy divertidos (y algunos reales, como el famoso "Fuck you, you fuckin' fucks", basados en el bloguero Ashley Morris), y a través de su indignación y su cabreo también se veía la depresión y el agujero en el que se iba metiendo. Pero mientras se deja llevar y arrastrar por el río Mississippi, otros optan por marcharse para intentar seguir con su vida, como Janette, para la que la procesión iba por dentro, y que nosotros hemos podido ver a través de su lenguaje corporal aunque ella pocas veces lo exteriorizara con palabras. Su relación con Davis, que es un tarambana cn buen corazón, ha sido una de las mejores cosas de "Treme", además de Antoine Batiste y su periplo de actuación en actuación derrochando carisma (y encontrándose con la creme de la creme de la escena musical de la ciudad).

"Treme" es una serie sobre la gente que vive en Nueva Orleans, es un retrato de sus personajes, y por eso puede parecer a simple vista "que no pasa nada", ya que no hay una trama ni grandes conflictos ni traumas en cada capítulo. Decían en una crítica que logra transmitir un sentimiento de comunidad, lo que es muy cierto, y consigue que te intereses por cosas como los indios del Mardi Gras gracias a que un personaje es uno de ellos (interpretado con la habitual dignidad de Clarke Peters). Transmite la perseverancia por salir adelante y la decisión por no dejarse superar por las circunstancias, y lo hace a través de unos personajes con los que, por lo general, no se opta por el camino más fácil. Y con un reparto realmente estupendo.

"Treme" tendrá segunda temporada, en la que es probable que David Simon y Eric Overmyer sigan inspirándose y contando algunos hechos reales del segundo año de la ciudad después del paso del Katrina. También seguirán contratando músicos locales y grabando la música ahí mismo, tal y como la tocan. Así que tendremos, tal vez, la oportunidad de escuchar cosas como ésta.
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