10 junio 2010

El viaje es lo importante

ALERTA SPOILERS: Aunque lo parezca por el título, no vamos a hablar de "Perdidos", sino de otra que no ha parado decir que lo que importa es el viaje y no el resultado final, "Glee". Su primera temporada ha terminado, y si no sabéis que pintaba "Bohemian rhapsody" en los regionales, mejor no sigáis leyendo.

El crítico de "The A.V. Club" que ha estado siguiendo "Glee" capítulo a capítulo tiene la teoría de que es, en realidad, tres series en una, dependiendo de cuál de sus tres co-creadores se encargue del episodio, Ryan Murphy, Ian Brennan o Brad Falchuk. Lo cierto es que no me he fijado tanto como para llegar a esa conclusión, pero sí es cierto que, de modo no muy diferente a "True Blood", "Glee" es a veces muy ciclotímica, alternando episodios deslavazados y extraños (como "Funk", el penúltimo de la temporada), otros realmente divertidos donde la sátira funciona a la perfección, y otros donde las emociones de los personajes están muy bien manejadas, la música se interconecta perfectamente con ellas y con la trama y nos deja cosas como ese montaje paralelo entre la elefantiástica y muy teatral actuación de Vocal Adrenaline en los regionales, con una versión de "Bohemian rhapsody" que sufre, claro, en la comparación con la voz de Freddie Mercury, y el parto del bebé de Quinn. Esta mañana en Twitter me he expuesto a una buena tunda por osar comparar esa secuencia con el montaje paralelo de "El padrino" entre el bautismo del hijo de Michael y los asesinatos que ha ordenado llevar a cabo. Sólo quería decir que me acordé de la secuencia viendo "Journey", nada más.

Ese montaje paralelo es, sin duda uno de los clímax de la temporada, del mismo modo que "Don't rain on my parade" (no superado por el popurrí de Journey de los regionales) lo fue de los primeros 13 episodios. De algún modo, apela al lado más emocional de la serie y sale airoso, y es un ejemplo donde se supera el desafío que, según James Poniewozik, tienen los guionistas de la serie, que es haberse encontrado con un éxito pop y realmente una buena serie y unir las dos cosas de modo armónico. No es fácil, claro, y muchas veces corren el riesgo de que la tentación de meter un montón de canciones con calzador sea demasiado fuerte y se coma el resto de la serie. Pero cuando la resisten y lo integran todo bien (y cuando optan por canciones de musicales de Broadway muy especialmente), consiguen algo de verdad muy interesante y que no puede compararse prácticamente con nada de la parrilla estadounidense actual. Está en su propia categoría.

Pero también hay que aceptar "Glee" tal y como es, del mismo modo que el mensaje de la serie es que nos aceptemos unos a otros tal y como somos. En su último episodio, titulado muy apropiado "Journey", a los chicos se les dice que lo que importa es el viaje que han hecho todos juntos y cómo ése los ha cambiado (para mejor, claro), cómo no importa tanto que ganen los regionales como que disfruten en el escenario (lo que parece un metacomentario sobre la suerte de la propia serie en los premios como los Emmy, igual que todo el rollo de "tenemos otro año" era un metacomentario sobre su renovación por su segunda temporada). Por todo eso, la canción que de verdad logra funcionar es "To sir, with love", porque de verdad expresa los sentimientos de todos los personajes por medio de la música, y no es sólo una canción puesta ahí por el mero de tenerla.

Ha habido cosas extrañas, claro, pero en general, "Journey" ha sido un buen cierre para una primera temporada en la que los momentos brillantes lo eran lo suficiente como para ocultar aquellos menos logrados, y que presenta el camino para que, si quiere, "Glee" se convierta en, como dice Poniewozik, una verdadera buena serie con más consistencia, una en la que la comicidad de Brittany, la voz de Rachel, la sátira de Sue, la ingenuidad de Finn, la dulzura de Emma, la farsa de algunas de sus situaciones y el corazón de sus mejores números musicales se unan para que no sean un máquina sin alma, como acusan a Vocal Adrenaline. Lo mejor de todo es que sólo depende de ellos. Y seguro que no será aburrido verlo.
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