27 septiembre 2010

Una estrella muy solitaria

A veces, piropear un estreno de una generalista diciendo que parece de un canal por cable es hacerle un flaco favor, porque si las audiencias siguen la tendencia que tendrían en el cable, el estreno se va al hoyo demasiado pronto. "Lone Star" era, antes de que empezara la temporada, el estreno cuyo piloto había recibido mejores críticas, aunque todas expresaban su duda de si esa historia daría para más de seis episodios. Teniendo en cuenta que el primer capítulo apenas llegó a los cinco millones de espectadores (y un pobre 1,3 en las demográficas), igual de esa duda ya no tenemos porqué preocuparnos. ¿Era tan indie como para espantar a la audiencia? ¿O con ese título creyó la gente que iba a ver un western, en lugar de un drama con los negocios petrolíferos de Texas de fondo?

Lo cierto es que la idea es difícil de llevar a cabo. El protagonista, Bob, es un tipo encantador y simpático que lleva toda la vida participando en las estafas que monta su padre, muchas referidas a la venta de terrenos o de acciones en pozos petrolíferos que no existen. La clave está en huir antes de que los lugareños empiecen a pedir los réditos de su dinero y descubran el pastel, pero Bob se enamora de una joven del pueblo, lo que le impide largarse. Eso es una complicación porque, al mismo tiempo, Bob está casado con la hija de Clint Thatcher, magnate petrolero de Houston, con el objetivo de acabar trabajando en la empresa familiar y estafarle todo el dinero que pueda. Bob puede ser un timador calculador y con muchos recursos pero, en el fondo, también es un poco idealista y romántico, porque a pesar de las advertencias de su padre, él está de verdad enamorado de las dos mujeres y no quiere dejar a ninguna.

¿Os suena a un culebrón desatado a lo "Dallas" o a una tv movie de sábado por la tarde? Aunque los Thatcher parecen que le deben más de una a los Ewing, el tratamiento de la historia emparenta más el piloto con "Friday Night Lights" que con las soap operas de prime time de los 80. Se busca una mirada más realista de la situación en la que Bob está envuelto, de sus sentimientos hacia sus mujeres y de los riesgos que corre si sigue realizando ambas estafas más tiempo del que sería prudente. La relación con su padre, además, prometía cosas interesantes, pues aunque Bob sigue sus pasos, secretamente quiere salir de su sombra y elegir su propio camino. Kyle Killen, creador de la serie, encontró en James Wolk al actor adecuado para mantener en pie el castillo de naipes (algún crítico ha dicho que es como una mezcla de Kyle Chandler y un joven George Clooney), y en el reparto hay un montón de caras conocidas, desde Jon Voight a Adrianne Palicki o Bryce Johnson (muchos años después de "Popular").

Los mimbres para que "Lone Star" sea una buena serie están ahí. Tiene un punto de partida original, elige un modo de contarlo interesante y cuenta con unos actores que venden a sus personajes a la perfección. Pero la pirotecnia de "The event" cortó de raíz sus esperanzas de, por lo menos, disponer de varias semanas para convencer a la audiencia. Afronta un match point nada más estrenarse, y sería una pena que esta prometedora serie se marchara por la puerta de atrás, sin haber ganado ni un solo juego.
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