16 septiembre 2010

La jefa Johnson y sus aprendices

AVISO SPOILERS: Los tramos de verano de la sexta temporada de "The Closer" y de la primera de "Rizzoli & Isles" se han acabado en EE.UU., así que vamos a pasar a ver qué han dado de sí. ¿TNT no ha sido de tus cadenas de este verano? A lo mejor no quieres seguir leyendo.

Ninguno esperábamos que Brenda fuera a ser elegida la nueva jefa de la policía de Los Ángeles, ¿no? ¿Cómo habría seguido la serie entonces? Ella no podría haberse dedicado a resolver asesinatos, y desde que la proponen para el puesto vemos que eso es lo único que le interesa. Brenda no tiene habilidades políticas, al contrario que el nuevo jefe, que no deja de ser una versión suya en masculino y con más mano izquierda. De todos modos, como vemos al final, aunque ella no paraba de decir que no le importaba, y todo el mundo tenía que empujarla para acudir a las citas previas con el alcalde (en especial, una capitán Raydor que funciona como un estupendo contrapunto de Brenda), se siente un poco decepcionada cuando es derrotada. El detalle de repartirle chocolatinas a todo su equipo mientras en conferencia de prensa al nuevo jefe es muy expresivo.

Esta temporada, casi todos los casos enfrentaban a la subjefa con decisiones difíciles y, generalmente, de las que siempre implicaban que no se podía ganar. El terrorista del último episodio, el pandillero cuyo hermano gemelo es asesinado al confundirlo con él o el policía de Inmigración que se aprovecha de mujeres en situación irregular fuerzan a Brenda a actuar personalmente, tirando de pistola, en la resolución del asunto, algo que muy raramente hemos visto en las temporadas anteriores, y también nos muestran más de su lado implacable, el que se mantiene firme una vez ha tomado una decisión porque, si se lo vuelve a pensar, seguramente dará marcha atrás. Todo el grupo de Crímenes Prioritarios y su flamante enlace con el FBI, nuestro querido Fritzi, volverán en diciembre, y veremos entonces si repiten, por ejemplo, un caso similar al del cabecilla de una banda de ladrones de bancos que timaba a sus compañeros el botín.

La que no regresa hasta el verano que viene es "Rizzoli & Isles" y, en consecuencia, nos dejan con un cliffhanger de libro y Jane demostrando una vez más que, si Maura se parece a Brennan, ella es claramente la Booth de la serie. Eso de dispararse a sí misma para que la bala la atraviese e impacte también en el policía corrupto que la tiene de rehén es el tipo de cosas que haría el agente del FBI en las primeras temporadas de "Bones", serie con la que ya hemos dicho otras veces que ésta tiene muchas deudas. De todos modos, estos primeros diez episodios han destacado por unos casos bastante convencionales (con un final un poquito pasado de rosca, pero bueno) y, por el otro lado, unas relaciones entre los personajes bastante más logradas. La familia de Rizzoli es simpática (tener de padres a Chazz Palminteri y Lorraine Bracco, ambos con voces rasposas del mismo estilo que la de Angie Harmon, no hace daño), y donde de verdad aciertan de pleno es con la relación entre Jane y Maura.

Sus conversaciones son divertidas, casi siempre incidiendo en sus diferencias, y esto igual ya os suena trillado, pero hay bastantes serues basadas en la tensión sexual no resuelta entre sus protagonistas a las que ya les gustaría que su pareja principal tuviera la mitad de química de la que tienen Harmon y Sasha Alexander. Ellas y el modo en el que se relacionan con el resto de policías entretienen bastante, y el potencial de que todo el conjunto se ponga a su altura en la segunda temporada está ahí. TNT ya no tiene qué preocuparse por encontrar a la serie que pueda suplir a "The Closer" cuando se acabe, porque vista la respuesta de la audiencia, parece que "Rizzoli & Isles" es más que capaz de cumplir ese reto.
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