01 diciembre 2010

La larga sombra de Jeffrey Jacob

Cría fama y échate a dormir, que suele decirse. Desde hace unos años, el nombre de J.J. Abrams se ha convertido en algo así como una marca registrada, una especie de género en sí mismo en el que se engloban todas las series y películas en las que él participa, aunque sólo sea como productor. Ya puede su implicación limitarse al apoyo de un guionista y a dar forma a la idea de otro, que su nombre automáticamente se asociará a la serie, y ésta pasará a ser de algún modo suya y a compartir todas sus obsesiones e intereses.

Es lo que tiene que estuviera implicado en la creación y el lanzamiento de dos series tan exitosas como "Alias" y, sobre todo, "Perdidos". El punto de partida de ambas salió de su ordenador, y él manejó el arranque de las dos, pero Abrams es experto más en lanzar proyectos nuevos que en seguir con ellos hasta el final, por lo que siempre acaba abandonándolos y delegando las responsabilidades en algunos de sus colaboradores, que llevan pasando con él de serie en serie desde "Felicity", en algunos casos. "Alias" acabó en manos de Jeff Pinkner, Alex Kurtzman y Roberto Orci; Carlton Cuse y Damon Lindelof son los que han hecho "Perdidos" como fue; "Fringe" la co-crearon entre Abrams, Kurtzman y Orci, pero quienes se encargan de ella desde la segunda temporada son Pinkner y J.H. Wyman, y otro colaborador asiduo de los proyectos de Bad Robot, Josh Reims, era la otra cabeza pensante detrás de la fracasada "Undercovers".

Es cierto que casi todas esas series terminan compartiendo aspectos comunes, ya sean la obsesión de Abrams por los viajes en el tiempo o tener personajes con traumas familiares, heroínas fuertes, triángulos amorosos y algún misterio en el fondo de todo. Incluso "Alcatraz", el nuevo piloto que está produciendo para Fox, parece que va a contener alguno de esos temas, sino todos. Lo curioso es que, aunque su implicación no pase de tangencial, todas ellas acaban siendo conocidas como "series de J.J. Abrams". Ese marchamo ha terminado siendo sinónimo de proyectos más de ciencia ficción e intriga, obviando por ejemplo que su primera serie fue "Felicity" (y en The WB, además), y también se le ha adjudicado un aura casi de imbatibilidad en las audiencias, cuando proyectos producidos por él como la propia "Undercovers" o "Six degrees" fueron rotundos fracasos, y "What about Brian" no pasó de la segunda temporada.

Aunque la televisión estadounidense sea un medio de guionistas, a veces es el productor el que acaba estando más asociado a la serie que sus creadores, especialmente si es famoso. Así, la franquicia de "CSI" es de Jerry Bruckheimer, "Boardwalk Empire" es una serie de Martin Scorsese y "The good wife" se presenta más como un título de Ridley y Tony Scott. Los nombres de Anthony Zuiker, Terence Winter y Robert y Michelle King quedan eclipsados por el de sus socios más célebres, lo que supongo que al final es inevitable.
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