26 enero 2011

Cinco días solo

En 2003, Aron Ralston, un joven ingeniero aficionado al montañismo y la aventura, pasó algo más de cinco días atrapado por una roca en una grieta del cañón Blue John, en el Parque Nacional de los Cañones de Utah. La historia salió en todos los periódicos (así que esto no es un spoiler) porque Ralston tuvo que autoamputarse su brazo derecho para poder liberarse y sobrevivir, lo que le convirtió en una sensación mediática. Documentó su historia en un libro que, siete años más tarde, se ha convertido en la base de "127 horas", la nueva película de Danny Boyle, que se estrena en España el 4 de febrero y que le ha permitido regresar a los Oscars tras el gran éxito que tuvo con "Slumdog Millionaire".

Boyle utiliza también como base los vídeos que Ralston grabó durante toda su peripecia, en los que iba dejando mensajes para su familia y contando lo que le había pasado, e imprime a toda la cinta la energía y el ritmo, a veces de videoclip, que son su marca de la casa. El gusto por la adrenalina y por el montañismo de Ralston y su vitalidad quedan perfectamente reflejados, del mismo modo que su preferencia por entregarse a esa pasión él solo, sin nadie que le moleste ni le impida disfrutar a tope el momento. Esa excesiva confianza en sus posibilidades, esa arrogancia, podríamos decir, es la que casi termina condenándolo. Sin embargo, aunque como es lógico nos pasamos buena parte del metraje sólo con un muy convincente James Franco intentando sobrevivir y liberarse de la roca que le atrapa la mano contra la pared del cañón, Boyle se sive también de recuerdos y alucinaciones de Aron para ir contando cómo se siente, cómo es su estado mental según pasan las horas, se va quedando sin agua y sin comida y empieza a pensar seriamente que va a morir allí.

Todos los planos subjetivos buscan precisamente mostrarnos esas sensaciones, intentan introducirnos en su cabeza y enseñarnos quién es él y cómo son sus relaciones con su familia y con otras personas (incluida una novia francesa a la que da vida Clémence Poésy, más conocida por ser Fleur Delacouer en las películas de Harry Potter y sí, la novia, o lo que sea, de Chuck Bass en "Gossip Girl"). Aron parece simpático y agradable pero un poco distante de todas esas personas y, lógicamente, esos cinco días sin salida en el cañón le cambiarán, aunque sea un poco.

"127 horas" es una clásica historia de superación de las adversidades con un punto de partida menos habitual. Desde su estreno, en otoño, ha tenido muchas comparaciones con "Buried", pero una y otra no tienen, en realidad, demasiado que ver. Tal vez la cinta de Danny Boyle sea a veces un poco más dispersa, y el juego con los sueños y las alucinaciones puede distraer, pero es energética y vital.
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