09 enero 2011

Es sólo rock 'n' roll

Los biopic musicales, sea por las razones que sean, suelen empezar con brío y luego perder esa fuerza al final, cuando tras el auge viene la caída. Le pasa hasta a "Casi famosos", que sigue a una banda ficticia de rock de los 70, y también le pasa a "The Runaways", la historia de la breve existencia de este grupo de rock de California, también de los 70, cuya peculiaridad era estar formado por chicas casi adolescentes en una escena musical dominada por hombres.

Su directora, Floria Sigismondi, vivió ese mundo artístico underground de Los Ángeles en aquellos años, así que le imprime a la película una atmósfera muy lograda. Los antros en los que tocaban las bandas primerizas (con sus camerinos de estilo postapocalíptico), los productores sin escrúpulos a la caza de talentos nunca vistos para alcanzar ellos el éxito, la locura de las giras y la vorágine del sexo, drogas y rock 'n' roll, todavía más fácil para unos adolescentes que pasan de tocar en fiestas de universitarios a un tour por Japón... Ese ambiente está muy conseguido, y permite que la primera mitad de la película sea bastante interesante.

Quizás que su centro esté puesto con tanto énfasis en Cherie Curie, la vocalista elegida más por su look glam, y su descenso a los infiernos le reste paradójicamente un poco de interés. Habría estado bien ver algo más de Joan Jett, el motor musical detrás del grupo, con una pose de rockera dura que busca ganarse el respeto del resto de músicos, y que después del fin del grupo siguió intentando vivir de la música (lo logró con The Blackhearts), pero en general, la cinta no está mal. Tal vez merecía mejor suerte en taquilla de la que ha tenido por ver el buen trabajo que hacen tanto Dakota Fanning como Kristen Stewart (y quienes sólo conozcan a esta última por la saga "Crepúsculo" van a llevarse una buena sorpresa). Las dos están muy bien y resultan muy creíbles en sus escenas juntas, en las que tienen que mostrar que entre Joan y Cherie había algo más que camaradería de banda.

Eso sí, la película alcanza sus mejores cotas cada vez que Michael Shannon sale en pantalla dando vida al trastornadísimo y manipulador productor Kim Fowley. Shannon es un robaescenas consumado que, ya desde el papel que lo dio a conocer en "Revolutionary Road", se ha especializado en gente muy peculiar (su agente Van Alden de "Boardwalk Empire" no es que sea muy normal), y que electriza la pantalla cada vez que sale.

Música de la semana: Por supuesto, y teniendo en cuenta que la directora de "The Runaways" es una veterana directora de videoclips, la banda sonora de la película está bastante cuidada, incluyendo unas versiones de canciones del grupo cantadas por las propias Stewart y Fanning. Sin embargo, la elección va a ser algo más clásico, que también suena en la cinta, y que resume las dificultades de las protagonistas a la perfección; "It's a man's, man's, man's world", de James Brown.
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