22 enero 2011

La paradoja de Sookie y Kurt

Lo único que le faltaba a "Glee" para que las quejas hacia su segunda temporada se intensificaran más (si es que eso es posible) es llevarse tres Globos de Oro. No hay entrada comentando esos premios por la blogosfera que no se indigne con los galardones a mejor comedia y mejores secundarios que recibió la serie de Fox y, especialmente, mucha de la indignación se dirige contra Chris Colfer y el arco que Kurt, su personaje, está viviendo en esta entrega. Aunque era de esperar (y en parte lo comprendo), no deja de sorprenderme un poco el nivel de vitriolo en esos comentarios, y casi más que se proponga como ganadora "moral" a "Modern Family" cuando media blogosfera se ha pasado también desde el final de su primera temporada quejándose de que "había perdido calidad". Pero no es ese el asunto que nos interesa aquí, sino cómo las protestas por el Globo para Colfer son del mismo estilo de las que recibieron el Globo de Oro a la mejor actriz dramática que se llevó Anna Paquin por la primera temporada de "True Blood".

Aquel año, los vampiros de la HBO eran el estreno que iba en camino de convertirse en un fenómeno, además de ser la serie más vista del canal desde "Los Soprano", y Paquin es una actriz más de cine que, encima, tiene un Oscar de cuando era una niña y trabajó en "El piano". Su victoria fue una sorpresa, pero una que entraba en el modo de repartir premios que tiene la HFPA, y una que suscitó una gran protesta porque Sookie Stackhouse, su personaje, se hacía bastante insoportable durante la primera temporada de la serie (luego, no lo sé, porque no he seguido). Aquí es donde venían las preguntas. ¿Es Sookie así de cargante porque el personaje es así, y Paquin lo borda, o porque la actriz es mala y lo hace así? Ha llegado un punto que he empezado a pensar en lo primero, pero no es fácil de discernir.

Ahora, todos los comentarios sobre el galardón a Colfer inciden en que, en la segunda temporada de "Glee", están enfatizando demasiado el lado dramático del personaje, metido en una trama en la que otro chico del instituto lo martiriza por ser gay. La sutileza no es uno de los fuertes de la serie (ni de Ryan Murphy, la verdad), así que desarrollaron esa trama justo al revés; con la gran confrontación al principio y los momentos que debían llevar hacia ella después. Kurt ha estado bordeando el maridramismo descaradamente, pero eso no es culpa de Colfer, que interpreta toda la confusión, el enfado y el miedo de Kurt muy bien. Además, simplemente, los Globos no pudieron resistirse a premiar a un chico completamente nuevo en el negocio cuyo personaje tiene relevancia social.

¿Que "Glee" es un sinsentido que oscila entre momentos muy inspirados, muy divertidos o emocionantes y otros sonrojantes y de telefilm barato? Lo es. ¿Que, al mismo tiempo, es el mayor fenómeno que puede verse en la parrilla estadounidense ahora mismo? También lo es. ¿Que eso no debería ser el motivo principal para dar un Globo de Oro? Efectivamente, pero lo es.
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