18 enero 2011

Amores, G.I. Joe's y premios británicos

Me resulta curioso el modo en el que se desinflaron las opciones de contar algo en la actual temporada de premios de "Nunca me abandones", la adaptación al cine que Mark Romanek ha hecho de un libro muy aclamado de Kazuo Ishiguro. En su estreno en el festival de Toronto, en septiembre, los expertos apuntaban que podía rascar alguna nominación, igual para alguno de sus tres protagonistas (Keira Knightley, Carey Mulligan y Andrew Garfield), pero según fueron llegando otras cintas (sobre todo, "The fighter") su estreno tan temprano hizo que cayera en el olvido más rápidamente de lo que se esfumaron el año pasado las opciones de "Up in the air", que era de las pre-candidatas al Oscar más firmes en septiembre (demasiado pronto, evidentemente). Tal vez la frialdad de bastantes críticas, que señalan como principal defecto no lograr capturar bien la atmósfera del libro, le hizo perder pie.

Sin haber leído la novela de Ishiguro, y sin querer contar nada, a mí sí me convenció "Nunca me abandones" porque me convenció mucho Kathy, su protagonista. Entre Mulligan y la actriz que la interpreta de niña (que consigue un parecido asombroso) componen un personaje muy interesante cuyas reacciones son todas internas, y que lleva el peso emocional de la cinta. Esta no es más que una historia de amor triste con toques de otra cosa, también muy interesante, que prefiero que descubráis por vosotros mismos, además de compartir con "Lo que queda del día" (basada en otro libro de Ishiguro) la exploración de las oportunidades perdidas, de la necesidad de aprovechar los trenes que pasan en la vida porque esta, al fin y al cabo, tiene fecha de caducidad.

En los hiatos invernales al otro lado del Atlántico, es bastante habitual zambullirnos en las temporadas cortas de las series inglesas. Una de las que más éxito ha tenido por la blogosfera ha sido "Downton Abbey", pero luego ha habido otra en mi parrilla personal que ha pasado más desapercibida, "Strike back" (o "Contraataque", como la ha estrenado Canal+ en España). Es una serie de acción, género en el que la ficción televisiva británica no se prodiga mucho, y está basada en una serie de novelas de Chris Ryan, que tiene pinta de ser el Tom Clancy del Reino Unido. El protagonista de los seis episodios es John Porter, un antiguo soldado de las fuerzas especiales del ejército británico perseguido por los fantasmas de una misión en Irak, durante la invasión estadounidense, que no salió bien. Después de siete años fuera del ejército, sus ex jefes lo requieren de nuevo para intentar al rescate de una célebre periodista, secuestrada en ese país asiático.

Así comienza la serie, en la que el gran protagonista es Richard Armitage, al que resulta un poco raro verlo repartiendo tiros fuera de las producciones de época que lo han hecho más famoso. Su personaje es el típico torturado que nunca traiciona sus principios, y que se ve rodeado por tejemanejes extraños de alto nivel. Los seis episodios cuentan tres misiones de Porter, y aunque la acción a veces está bien llevada y hay por ahí ecos de una conspiración gubernamental, no termina de cuajar del todo. Igual lo veo todo demasiado serio y trascendental, igual encuentro a Porter demasiado prototípico, pero me quedé a dos capítulos del final. Es curioso ver por ahí a Andrew Lincoln de tipo con muchos secretos, y a otras caras conocidas de la ficción de las islas, eso sí.

Mal que les pese a los Globos de Oro, los premios que más relevancia han ganado en los últimos años en la awards season son los BAFTA, que ni siquiera se entregan en Estados Unidos, sino en el Royal Albert Hall de Londres. La academia británica se apuntó un tanto al situar la gala una semana antes de los Oscars (este año es el 13 de febrero), con lo que casi tiene garantizada la presencia de estrellas que hacen campaña hasta el último momento. Porque entre los nominados siempre están los pesos pesados de la temporada pero, además, suele haber también otras opciones más curiosas, dadas a veces por el tardío estreno de algunas películas en el Reino Unido. Por ejemplo, "El secreto de sus ojos", que ganó el año pasado el Oscar a la mejor película extranjera, es candidata al BAFTA a mejor cinta en lengua no inglesa porque no se estrenó allí hasta bien avanzado 2010. Sus competidoras no sólo son "Biutiful" e "Io sono l'amore", sino también "Los hombres que no amaban a las mujeres" (que en el mundo anglosajón se llama "The girl with the dragon tattoo"), gran sorpresa de las nominaciones, que también compite por el mejor guión adaptado y a la mejor actriz (Noomi Rapace).

Como decimos, lo demás es lo de siempre. Javier Bardem está entre los candidatos a mejor actor por "Biutiful" y los BAFTA sí se acuerdan de "Valor de ley", además de entregarle hasta 14 candidaturas a "El discurso del rey". También guardan varios huecos para "Made in Dagenham", una película sobre la lucha por ser equiparadas a los hombres de las trabajadoras de una industria textil en 1968, y para el recientemente fallecido Pete Postlethwaite, candidato a mejor secundario por "The Town". Los BAFTA tienen una categoría para películas británicas y otra para estrellas jóvenes en ascenso que, como nota diferenciadora, vota el público a través de esta web. El año pasado lo ganó Kristen Stewart y éste el grupo de nominados es heterogéneo, con Gemma Arterton, Andrew Garfield, Aaron Johnson, Emma Stone y Tom Hardy. El listado completo de nominaciones podéis verlo aquí.
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