05 enero 2011

Los "comedores de filetes"

Apenas quedan 20 días para que se conozcan las nominaciones a los Oscar (que el 25 leerá Mo'Nique, ganadora el año pasado del Oscar a la mejor secundaria por "Precious"), y la rumorología sobre quiénes pueden acabar incluidos en esa lista está a pleno rendimiento. Se intentan explicar las opciones de unos y otros aludiendo a las campañas de promoción, el "boca a boca" en las proyecciones para los académicos, el peso de los lobbies que pueda haber y algunas teorías realmente curiosas, como la de los "steak eaters". La expone la periodista Anne Thompson en su blog dentro de Indie Wire, explicando que esos "comedores de filetes" son hombres de personalidades y gustos muy masculinos, mayoritariamente directores, guionistas y miembros de departamentos técnicos, que como indica un publicista encargado de las campañas de los Oscar, "votan a películas grandes que recaudan mucho dinero; películas buenas y sólidas con grandes actores y una buena narración", añadiendo que sus películas este año son "Valor de ley", "The Town" o "The fighter".

Para que la descripción quede más clara, Thompson termina de dibujarlos diciendo que estos votantes son los que prefirieron, otros años, "El silencio de los corderos", "Gladiator", "Braveheart", "Avatar" y "Crash", y son los que tienen más dificultades para reconocer comedias, dramas "femeninos" y películas independientes en general. Los "steak eaters" se traen a colación al ponderar las opciones de "The kids are all right" de conseguir nominaciones importantes a los Oscars y de materializar alguna de ellas en una estatuilla, exponiendo los obstáculos que esa película debe superar para poder pintar algo en febrero en el teatro Kodak. Según Thompson, y resumiendo mucho, es una película de mujeres y, encima, una comedia (más o menos), sus protagonistas son dos lesbianas (lo que puede apartar a los votantes que no se sintieron cómodos con "Brokeback Mountain"), su guionista y directora es una mujer que se mueve en los círculos del cine independiente y la televisión, mayoritariamente de cable (Kathryn Bigelow, triunfadora el año pasado, como dicen en ese blog es "una de los chicos" por las películas que hace), muchos votantes no comprenden el trato que se da el personaje de Mark Ruffalo y es una película pequeña que costó sólo cuatro millones de dólares (sólo en verano en Estados Unidos recaudó veinte, lo que no es un mal negocio, pero la deja muy lejos de "The Town", por ejemplo, que ganó ese dinero sólo en el fin de semana de su estreno).

Los votos de los Oscars se emiten más por gustos y afinidades personales que por otras razones, y por eso me ha resultado muy curioso encontrarme la existencia de estos "comedores de filetes", que no siempre resultan tan decisivos a la hora de elegir ganador (dudo mucho que se inclinaran por "Shakespeare in love", por ejemplo). Sí es verdad que su visibilidad se hizo un poco mayor el año que "Brokeback Mountain", que venía imparable desde el festival de Venecia, acabó derrotada por "Crash", que se marcó un sprint final de órdago en los premios de los sindicatos. La historia de amor entre dos hombres no era del gusto de esos votantes y, encima, su director era un outsider como Ang Lee y estaba ambientada en un entorno rural. El reparto coral centrado en Los Ángeles utilizado por un viejo conocido de la industria como Paul Haggis llevaba las de ganar, y no sólo porque Oprah Winfrey apoyó también la película en su talk show (como hizo el año pasado con "Precious", que para algo era una de las productoras).

Anne Thompson intenta aventurar las posibles nominaciones de "The kids are all right" a los Oscar, apuntando que puede entrar entre las diez candidatas a mejor película y sumar nominaciones para Annette Bening (mejor actriz), Mark Ruffalo (actor secundario) y para el guión de Lisa Cholodenko y Stuart Blumberg. Ahí es donde tiene mayores posibilidades de ganar, porque las categorías de guión son, en los últimos años, el premio de consolación por antonomasia para las cintas indies que consiguen llegar hasta el final en la temporada de premios.
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