21 abril 2011

Eli Gold lo sabe todo

Hace unos días, se hizo público que el contrato como series regular de Alan Cumming en "The good wife" se renovaba para un máximo de tres temporadas. Su Eli Gold, el artífice detrás de la campaña a fiscal de distrito de Peter Florrick, se ha erigido en el principal secundario robaescenas de la serie, con permiso de una Kalinda que está atravesando un momento difícil, y es lógico que los responsables de la serie no quieran perder a Cumming (más aún después de que su inspiración en la vida real, Rahm Emmanuel, haya sido elegido como el nuevo alcalde Chicago).

La importancia que el aspecto político ha ganado en esta segunda temporada ha permitido que asistiéramos a un auténtico show por parte de Eli, que culminó en la preparación de Alicia para la entrevista unos días antes de las elecciones. Sin necesidad de que él dijera nada, queedaba claro que ella se ha ganado su admiración y su respeto, y que Eli abandonaría a Peter por ella si decidiera presentarse a la alcaldía, o al Senado, o a lo que fuera. Son dos aliados que, a priori, parecían improbables, aunque no sé cómo resistirán a las revelaciones que se avecinan en el final de temporada.

Sí podemos decir que, si la primera temporada fue la de Kalinda, la segunda ha sido la de Eli. Sus maniobras entre bambalinas eran casi tan divertidas de ver como las escasísimas veces que se permitía perder el control (para qué está el cuarto de las fotocopias si no puedes meterte en él a celebrar como un loco una pequeña victoria), e incluso las pinceladas de su vida personal han contribuido a engrandecerlo aún más. Su hija, por ejemplo, sería un añadido muy bienvenido (la trama con América Ferrera... Bueno), y las interacciones con Becca han dejado grandes momentos. Gold es entretenidísimo de ver (las caras de Cumming son geniales) y me alegra que vayamos a seguir disfrutándolo en "The good wife", aunque ahora tengo curiosidad por saber a qué se dedicará y si de verdad tendremos una "segunda carrera", como le insinúa el jefe del Comité Demócrata.

Aún así, aunque podamos profesar nuestro fanatismo de Eli o de Kalinda (que creo que va a rompernos al corazón), se hace difícil elegir entre los secundarios de "The good wife" a uno sólo. Diane (y su risa) continúa siendo uno de los personajes más interesantes de la serie, del mismo modo que los lados oscuros de Will lo convierten en alguien mucho más tridimensional. El arco con Derrick Bond y las intrigas por el control del bufete fueron uno de los puntos más altos de esta temporada, y ahora parece que se encaminan a una especie de reseteo de algunos elementos de cara a una tercera temporada que yo no dudo que van a conseguir.
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