06 abril 2011

La onda expansiva de un asesinato

Un asesinato es un crimen que no se acaba cuando la víctima deja de respirar. Con esta frase termina la reseña de "Tuned In" de los dos primeros capítulos de "The Killing", la nueva serie de AMC que adapta a la televisión estadounidense la danesa "Forbrydelsen". A lo largo de 13 capítulos vamos a seguir las repercusiones que el asesinato de la joven Rosie Larsen tiene entre sus amigos, su familia, la campaña para alcalde de un concejal que puede estar relacionado con el asunto y los dos policías que lo investigan. La que en teoría es la principal protagonista es la detective Sarah Linden, lista para mudarse a California con su prometido y su hijo casi adolescente, y que empieza a investigar el caso casi por casualidad, pocas horas antes de que salga su avión y más como un modo de ir enseñando a su sustituto en el puesto, un policía con unos peculiares métodos que llega a Homicidios desde Narcóticos.

Este primer acercamiento a la serie nos mete de lleno en una atmósfera lluviosa, gris e inquietante (y también un poco melancólica), y también ha conseguido que yo me haga fan desde el primer momento de Linden, una mujer de pocas palabras que prefiere observar y pensar a hablar de un modo más agresivo y hacer muchas preguntas, como su nuevo compañero. Su intérprete, Mireille Enos (que creo que conoceréis si seguíais "Big Love"), es de las que es capaz de decir mucho simplemente quedándose mirando un campo de hierba, y su palidez y su pelo pajizo van perfectamente con el tono lúgubre de la fotografía (y sus jerseys grandes de lana, heredados de la Sara Lund original). "The Killing" destaca por permitir que las cosas se vayan asentando y los personajes vayan mostrándose poco a poco para que luego las revelaciones tengan más peso, y para que nos hagamos una mejor idea de hasta qué punto la muerte de Rosie afecta, y destroza, las vidas de todos los relacionados con ella.

Inevitablemente, recuerda a "Twin Peaks", a otra serie de AMC, tristemente cancelada, como "Rubicon", a una recomendable serie canadiense llamada "Durham County" y, como decían los críticos estadounidenses, también a la novela negra que llega de Escandinavia. Desde luego, está rodada más a la europea que las típicas series policiacas americanas, y tiene tras de sí a una veterana del género procedimental como Veena Sud, que estuvo cinco temporadas de guionista en "Caso abierto". En algunas entrevistas, Sud afirma que se van a tomar todo el tiempo que sea necesario en presentar el modo en el que el asesinato afecta a la comunidad y, especialmente, a los padres de Rosie, unos estupendos Brent Sexton y Michelle Forbes, porque sólo así los avances en la investigación pueden tener calado verdadero. También señala que han cambiado el final con respecto a "Forbrydelsen" (que, por cierto, en Dinamarca va a tener una tercera temporada, que contará un caso distinto).

De momento, esa heterodoxa pareja de policías apunta muy buenas maneras, y parece que sólo nos estamos asomando a un mundo lleno de secretos sórdidos y de dobles vidas, aún no sabemos si como la de Laura Palmer. La historia de los padres no va a ser fácil de ver, pero también da la sensación que puede ser lo que distinga "The Killing" de otros títulos parecidos. En cuanto me dan una atmósfera bien construida y un detective interesante, yo me trago todas las películas, libros y series sobre investigaciones criminales que me echen, y de momento, esta serie de AMC parece tener algo más que eso.

P.D.: "The Killing" no es una miniserie. Si tiene buena acogida, puede tener una segunda temporada, que me imagino que tendrá a Linden investigando otro caso diferente.
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