02 abril 2011

Policías daneses y de Kentucky

1.- Mañana, AMC estrena "The killing", un remake en 13 capítulos de una serie danesa, titulada "Forbrydelsen", que en su país de origen fue un gran éxito, y que sigue la investigación del asesinato de una niña a través de los ojos de sus padres y de la inspectora de policía asignada al caso. No es una circunstancia extraña. Hay cientos y cientos de películas y series que adaptan a determinado país éxitos extranjeros, incluso cuando han sido ya éxitos por sí solos en esos países. Lo que me ha llamado la atención es que "Forbrydelsen", la serie original, parece haber tenido una gran acogida en el Reino Unido, donde ha terminado de emitirla recientemente BBC 4, y los periódicos han seguido cada uno de sus episodios muy de cerca, publicando incluso una entrevista (con spoilers, claro) con Sofie Grabol, la actriz que da vida a la policía Sarah Lund, al final de la serie. El canal, además, tiene una noche más o menos institucionalizada para la emisión de series policiacas extranjeras, entre ellas la "Wallander" sueca o la francesa "Engrenages".

2.- Lo más habitual, si le preguntas a algún seguidor de "Justified" cuál es su secundario favorito, es que te diga que Boyd Crowder. Sus intentos por apartarse del mal camino no sólo no funcionan, sino que dejan siempre grandes momentos acrecentados por el magnetismo en pantalla de Walton Goggins, y su relación con Raylan es, desde luego, uno de los fuertes de la serie. Pero el que se ha ido afianzando en realidad como mi secundario favorito es Art (Nick Searcy), el jefe de Raylan en los marshalls, y que cumple un poco en esta serie el papel de Eli Gold en "The good wife", en el sentido de que no le hacen falta más que un par de frases ingeniosas para robar cualquier escena en la que esté. Como yo soy así, vería sin ningún problema una serie que consistiera sólo en Art discutiendo amablemente con Raylan y persiguiendo fugitivos.

Desde el principio, sabemos que tolera a Givens y pasa por alto algunas de sus peculiaridades porque le parece un buen agente, pero tampoco es fácil de engañar. Ya hemos visto en esta segunda entrega que no necesita mucho para sumar dos y dos y darse cuenta de lo que está pasando en realidad. Me resulta muy divertida simplemente la forma en la que se apoya en el quicio de la puerta y mira a Raylan antes de ordenarle o pedirle explicaciones sobre algo, y entre ellos hay ahora cierta confianza que sospecho que va a sufrir algún que otro vaivén. Aunque las actividades de Raylan en Harlan siguen siendo lo más importante de la serie, han integrado un poco mejor el trabajo en la oficina de los marshalls y, por tanto, han explotado un poco más a Art. El arco serializado está muy bien, pero cuando hacen historias autoconclusivas son también muy divertidos sobre todo porque, como dijimos hace tiempo, las tonterías que hacen los fugitivos suelen resultar muy entretenidas.
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