15 abril 2011

La cruz del género

William Adama y Eddard "Ned" Stark
Para que una serie de fantasía o de ciencia ficción pueda aspirar a tener una vida larga y un éxito masivo en televisión, tiene que saltar la barrera de los frikis o del público masculino y alcanzar la audiencia más amplia y diversa posible. Es un asunto que se discutió mucho mientras "Battlestar Galactica" estuvo en antena, y va a volver a ponerse de actualidad con el estreno de "Juego de tronos". En los medios estadounidenses ya han ido apareciendo críticas (la HBO envió allí a los periodistas los seis primeros capítulos), algunas entusiastas, otras, más bien tibias, y otras que ejemplifican perfectamente lo difícil que es saltar esa barrera y que basan sus puntos de vista casi exclusivamente en su género.

Da igual que quieras presentar un drama humano, o personajes con muchas dobleces, o situaciones en las que todo el mundo busca el poder o simplemente sobrevivir; hay quien no pasará de que todo está ambientado en una nave espacial con unos robots con apariencia humana, o en un mundo que recuerda vagamente a la Tierra Media en la que hay demasiados personajes con nombres extraños para seguirles a todos la pista. Y es comprensible y lógico que si la ciencia ficción y la fantasía no nos van, no podamos pasar de ahí (aunque ese no debería ser el punto principal sobre el que armar una crítica seria); ese es el principal reto que estas series tienen que superar para salir del "gueto".

Muchas veces, se trae a colación "Perdidos" para ejemplificar una obra de ciencia ficción que sí disfrutó de un enorme éxito, pero eso es hacer trampa. Con esa serie, las cartas no estuvieron todas descubiertas de verdad hasta la cuarta temporada, cuando abrazó el género con todas las consecuencias. Hasta entonces había habido pistas y destellos (el Humo Negro, por supuesto), pero la primera temporada era más un drama de personajes en un entorno extraño que otra cosa. Si hubieran destapado desde el principio todos los aspectos fantásticos, la audiencia general habría huido en masa en el tercer capítulo.

Que HBO tiene puestas muchas esperanzas en "Juego de tronos" es innegable. Probablemente sea el estreno más caro y de perfil más alto del canal en los últimos años, y seguro que sueñan con que tenga la opción de igualar las audiencias de "True Blood". Pero esta serie (basada también en unos libros con muchos seguidores) necesitó una temporada y media para explotar como fenómeno, y los vampiros están mucho más de moda que los guerreros pseudo-medievales. Seguramente, hará falta un poco de paciencia para ver hasta dónde puede llegar la adaptación de la saga de George R.R. Martin, y si de verdad logra romper ese techo de cristal.

4 comentarios:

satrian dijo...

Desde luego a mi Lost me gustó más en la cuarta y en la quinta cuando comenzaron a explotar todo el potencial de ciencia ficción, y como fan de la misma se que voy de sufridor y sé que es complicado que las series que me gustan duren, pero hay mucha más gente que ve robots, espadas, navecillas, dragones y solo piensa es una chorrada irreal, pero que le vamos a hacer, sigo pensando que muchas de las mejores historias sobre la humanidad y el hombre las ha contado la ciencia ficción.
Suerte para Juego de Tronos se la merece y seguramente la necesitará.

Cosette dijo...

Es una pena que un producto, por el mero hecho de pertenecer a un género como la ciencia ficción o la fantasía medieval, sea considerado por personas de mente poco abierta “inferior” o para frikis y minorías raritas (o simplemente “para chicos”). Personalmente me considero una fan ácerrima de “Battlestar” y de “La Canción de Hielo y Fuego”, y no es precisamente por su ambientación fantástica, sino por la profundidad de ambas historias y la complejidad de sus personajes. Yo los prefiero mil veces a, no sé yo, “Mujeres Desesperadas” o “Anatomía de Grey” ;p La verdad es que el artículo del New York Times me ha parecido bastante indignante y ridículo –y ese tufillo machistoide me toca bastante la moral--. Sinceramente espero que “Juego de Tronos” funcione, es una historia que, al margen del género al que pertenezca, merece mucho la pena.

MacGuffin dijo...

Lo mejor del caso es que quien escribe la crítica del NY Times es una mujer. Basar una crítica en un periódico serio sólo en que la fantasía es un género para chicos y que las escenas de sexo están sólo para atraer al público femenino no me parece muy adecuado.

Crítico en Serie dijo...

Acabo de leer la crítica del New York Times y estoy impresionado con la mala uva gratuita de la mujer. Parece un meterse con la serie porque sí. Aún no sé cómo habrá quedado la adaptación de los libros, pero está claro que el libro es algo más que sexo y violencia. Ella echa de menos los tiempos de Los Soprano... y quizá se olvida que en el mundo de la fantasía también puede haber mensaje. (Que tendremos que haber si lo hay y si los diálogos son acertados.)