23 septiembre 2011

Tres reseñas rápidas

1.- De momento, el estreno que ha dado el pelotazo, descontando "New Girl" (que superó la audiencia que heredaba de "Glee" y se plantó en 10 millones de espectadores), es "2 broke girls", la sitcom que la CBS hizo debutar justo después de un capítulo de "Dos hombres y medio" que todo el mundo iba a ver por el morbo de comprobar cómo despachaban al personaje de Charlie Sheen. Co-creada por la ubicua Whitney Cummings (que tiene en la NBC "Whitney") y Michael Patrick King (veterano de "Sexo en Nueva York"), la serie sigue a Caroline, la hija de un magnate financiero neoyorquino al que pillan llevando a cabo una estafa Bernard Madoff-style. Como se queda arruinada, Caroline acaba trabajando en un diner de mala muerte en Brooklyn junto a Max, una chica que tiene dos trabajos para salir adelante y es bastante sarcástica y, lógicamente, lo opuesto a Caroline. Las dos acaban compartiendo piso y, tras el piloto, es la interacción entre Kat Dennings y Beth Behrs lo que puede elevar la serie de los gags vistos mil y una veces en todas las comedias de la CBS. Pero tiene un par de chistes divertidos, así que igual evoluciona hacia algo decente.

2.- "Modern family" empezó la tercera temporada con doble capítulo y venciendo a "The X Factor" en los demográficos (aunque la segunda emisión del reality en jueves le dio la noche a FOX), y aprovechó para empezar a sacar partido a la nueva Lily, una que habla, se nota más avispada y puede dar mucho juego, sin perder del todo sus geniales caras de póker. Los guionistas querían que la niña ganara más peso y, así, sustituyeron a los dos gemelos que la interpretaron en las dos primeras temporadas por Aubrey Anderson-Emmons, de 4 años, que ya en el segundo episodio dejó unos pocos buenos momentos. Ese capítulo se vio un poco mejor que el primero, aunque la inocencia de Dylan y todos los problemas que genera en el viaje familiar a Wyoming fueron tremendos. "Modern family" funciona con todas sus piezas bien engrasadas, aprovechando al máximo las escenas en las que coinciden todos los protagonistas, y demostrando un poquito más que, si Manny fue la revelación al principio, los que de verdad son unos ases son los tres niños Dunphy.

3.- Una de las series nuevas que más polémica generó antes de que se estrenara ha sido "The Playboy Club", el intento de la NBC de aprovechar la nostalgia sesentera puesta de moda por "Mad Men". Una cadena local afiliada de Utah, creo, apuntó su negativa a emitirla y, a lo largo de todo el verano, los críticos y los creadores de la serie han estado discutiendo si es una serie feminista o que explota a las conejitas. Poco puedo aportar al debate porque no he sido capaz de acabar el piloto. No termino de ver nada que me enganche y Eddie Cibrian es demasiado soso para poder ser un pseudo-Don Draper. Sí, Amber Heard es mona, pero la que de verdad apunta maneras es Laura Benanti, que tiene bastante más carisma como la, a priori, mala de la función. Las audiencias de su estreno no fueron demasiado altas, así que ya hay quién hace porra para ver si ésta, "Ringer" o "Free agents" son de las primeras canceladas de la temporada, lo que es un poco prematuro. Ahora, ¿les pagan royalties cada vez que dicen "Playboy Club"? Es como las menciones al flashforward en "FlashForward".
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