11 septiembre 2011

La sangre y la vida

ALERTA SPOILERS: Sí, el final de "Torchwood: Miracle Day" ha tenido sus más y sus menos, pero si no habéis seguido hasta el final, y no sabéis qué papel juega Jack en todo esto, a lo mejor es preferible que no sigáis leyendo.

Alguna que otra vez hemos recordado que, cuando "Torchwood" se estrenó en la BBC 3, el apodo más común que le dieron los críticos británicos era "Torch Ed Wood". Algunas historias y algunos monstruos daban vergüenza ajena, y los momentos sonrojantes se mezclaban con buenos hallazgos y algunos episodios muy efectivos ("Random shoes" era original y estaba bastante bien, por ejemplo). El tema que subyacía por debajo de todo esto es que Jack Harkness, al ser inmortal, había hecho cosas de las que no estaba orgulloso y que los agentes de Torchwood, por la naturaleza de su trabajo, solían morir jóvenes. De hecho, la serie empieza con el asesinato de una de sus agentes, Suzie, presenciado por una joven agente de policía que, desde ese momento, pasará a ser la nueva adquisición de Torchwood y nuestra puerta de entrada a ese mundo.

"Torchwood: Miracle day" tiene un grave problema previo que superar, y ése es el recuerdo de "Children of Earth", la miniserie de cinco episodios que sirvió de tercera temporada y que nos dio a todos la sensación de que la serie se había hecho mayor y estaba llamada a hacer grandes cosas para el futuro, un futuro en el que ya se veía que gozaba de más popularidad y reconocimiento en Estados Unidos que en su Gran Bretaña natal. Y ese obstáculo previo no han podido salvarlo. Está claro que, para hacer una historia continuada con gancho, fuerza y que no se vaya por los márgenes de la tendencia a la grandilocuencia de Russell T. Davies, "Torchwood" no puede pasar de los cinco capítulos que tuvo "Children of Earth". A partir de ahí, les cuesta mantener la tensión y, aunque sí les permite explorar más a fondo la premisa de partida, cuentan con mucho tiempo para que empiecen los sinsentidos y la tentación de "vamos a robar la Tierra y a colocarla en otro sistema solar sólo porque podemos".

Esta cuarta temporada ha tenido altibajos, interesantes hallazgos (la subtrama sobre el padre de Gwen tal vez fue lo mejor llevado, sobre todo al final) y momentos ridículos made in Torchwood, de los que sólo pueden disfrutarse si en su momento abrazaste la primera entrega con todas sus consecuencias, y sin engañarte sobre lo que estabas viendo. La capital importancia de la sangre de Jack, el efecto inesperado que tiene en Rex, y toda la explicación y resolución del asunto de la Bendición es de esas ideas a lo grande que Davies no puede dejar escapar, y aunque está bien que sea ambicioso y no quiera restringir las posibilidades de la serie, el modo de plasmarlas no siempre es el mejor. "Miracle Day" ha sido un regreso a los orígenes de "Torchwood", algo que nos demuestra que "Children of Earth" fue un afortunado accidente y que, si Starz quiere seguir con la serie y alcanzar esas cotas, deben reducir la orden de capítulos.

Sé que soy minoría, pero la exploración de los efectos que la inmortalidad tiene en Jack no me aburre, aunque es verdad que el Jack de "Doctor Who" es mucho más divertido, y lo que ha logrado "Miracle Day" es que tenga curiosidad por revisionar la segunda temporada de la serie. Esta cuarta temporada ha sido, a pesar de todo, disfrutable y con algunas buenas ideas de fondo (especialmente en el arranque), y cualquier interacción entre Jack y Gwen era lo que merecía más la pena, porque Rex y Esther nunca han terminado de cuajar. Y confieso que lo he pasado en grande con Jilly Kitzinger y su caricatura de los publicistas sin escrúpulos, aunque se haya pasado toda la temporada "atada" a un personaje tan irrelevante al final como Oswald Danes. Oh, y han tenido el mayor número de referencias a "Doctor Who" de toda la serie.

Música de la semana:  Una de las peculiaridades que ya comentamos sobre la protagonista de "New Girl" es que se canta sintonías a sí misma. Lógicamente, Zooey Deschanel ha co-escrito la melodía de la serie, que para algo es la gran estrella, y no es la única que ha escrito últimamente especialmente para una serie o una película. Suya es "So long", la canción principal de la nueva versión de "Winnie the Pooh".
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