22 septiembre 2011

Groove is in the heart

ALERTA SPOILERS: Mejor avisar que sentirlo luego, así que si no sabéis el papel que jugó el único gran éxito de Dee-Lite en los dos primeros capítulos de la séptima temporada de "Cómo conocí a vuestra madre", igual es preferible que dejéis esta entrada para más adelante.

¿Os acordáis cuando dijimos, al final de la sexta temporada, que la pareja que había tomado la antorcha romántica de Ted eran Barney y Robin? Pues si en aquella entrega era Barney el que peleaba con sus sentimientos hacia Robin, ahora va a ser ella la que tenga que hacer lo mismo con unos sentimientos hacia Barney que no sabe muy bien qué son ni qué debe hacer con ellos. En alguna entrevista, Carter Bays y Craig Thomas han apuntado que la séptima va a ser la temporada de Robin, lo que puede ser interesante para un personaje con el que muchas veces no han sabido qué hacer. Tras romper con Ted al final de la segunda temporada, las oportunidades de Robin para brillar se limitaban a pequeños destellos (y no sólo los de Robin Sparkles), así que veremos por dónde la llevan ahora.

En los dos capítulos iniciales hemos confirmado también que el "misterio" central no va a involucrar a Ted, o no tan directamente, sino a Barney y esa por ahora desconocida novia con la que se casa. Es una táctica un poco "Friends", pero la dejaremos estar. Esa boda interesa porque, además, es el sitio donde se supone que Ted conoce a la Madre, pero no me interesa demasiado el asunto. Me intriga el regreso de Victoria, o Buttercup, la pastelera con la que Ted sale brevemente en la primera temporada y que deja en él una gran impresión, después de que ella se marche a Alemania a un curso de repostería. Muchos fans han pedido insistentemente su regreso desde entonces, así que veremos si no se convierte en otra Stella (o peor, otra Zoey) y saben manejarla bien hasta su inevitable despedida.

Pero, como decíamos, este año son Barney y Robin los que importan de verdad. El entrometimiento de Nora le ha dado una capa a su relación que, aunque a veces utilice recursos demasiado vistos en centenares de comedias románticas, funcionan porque la química entre Neil Patrick Harris y Cobie Smulders sigue siendo tremenda, y su baile-homenaje a "Dirty Dancing" a los sones del "Groove is in the heart" de Dee-Lite lo prueba, en caso de que hubiera alguna duda (y es ya la segunda referencia a esa película en la misma semana, contando con la obsesión con ella de Jess en "New Girl"). Ellos van a centrar las tribulaciones románticas de la temporada, Ted va a seguir con lo suyo y Marshall y Lily, fijo que van a volverse un poquito locos con el bebé que tienen en camino. Si Schmosby no sigue con su costumbre de estropear los brindis de las bodas, esto puede ser interesante.
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