07 febrero 2014

El 084

ALERTA SPOILERS: Si no habéis visto "T.R.A.C.K.S.", el capítulo más Whedon hasta la fecha de "Agents of SHIELD", y el último hasta el próximo 4 de marzo, no sigáis leyendo. Luego no os sorprendáis si hablamos de Stan Lee.

Desde su piloto, "Agents of SHIELD" había construido en su ADN un enigma que podía ser problemático, y que giraba en torno a una pregunta que los espectadores se hacen enseguida: ¿Por qué es Skye tan especial? Coulson se encarga de reclutarla para SHIELD a pesar de que, al principio, sabe perfectamente que les está espiando para Rising Tide, y lo más que sabemos de ella es que es una hacker muy eficaz y que no sabe quiénes son sus padres. Todo eso no es demasiado interesante como para hacernos creer que Skye es la pieza más importante del equipo de Coulson, sobre todo teniendo en cuenta que el misterio de la resurrección de él, y el hermetismo de la agente May a la hora de explicar por qué ya no quiere entrar en combate nunca más, resultaban más atrayentes originalmente. Sin embargo, en esa progresiva whedonización y marvelización que la serie está experimentando con su regreso del parón navideño (como explican en Fuertecito no ve la tele), han logrado unir mejor a Skye a la mitología de fondo al convertirla en un 084, un objeto de origen desconocido.

Con eso, la presencia de la hacker en el Bus adquiere algo más interés. Siempre corre el riesgo de caer en el "problema de Karen Cartwright", de repetir constantemente que es especial sin que eso se traduzca luego en pantalla, pero al adjuciarle ese misterio sobre su propia naturaleza, es más sencillo comprender por qué Coulson tenía tanto interés en ella, incluso aunque al principio tampoco supiera él mismo la verdad. "Agents of SHIELD" no sólo ha hecho un retoque acertado con Skye, sino que lo ha hecho además con el propio Phil, resolviendo el enigma de su resurrección antes de que empezara a verse estirado de más. Y en lugar de optar por alguna solución fantástica que implicara clones, o el concurso del mismísimo Thor, optaron por algo más mundano, como quien dice, y que puede tener mayores implicaciones emocionales para el agente, como es saber que Nick Fury ordenó resucitarlo fuera al coste que fuera, incluso aunque tuviera que atravesar un dolor inimaginable y suplicara en varias ocasiones que lo dejaran morir.

Con estos dos retoques en la mitología de la serie y cómo afecta directamente a sus personajes, y con la mayor importancia que han adquirido tanto los secuaces del Clarividente como gérmenes de supervillanos como Mike Petersen, todo se ha vuelto mucho más entretenido. La dinámica entre el grupo de Coulson es más natural y lo que está en juego en sus misiones se ha elevado algo más, ya no es simplemente alguien con superpoderes al que hay que proteger. El último episodio emitido, "T.R.A.C.K.S." , se permite además jugar con la estructura en la que vemos la narración, siguiendo cada vez a un personaje, lo que le da un ritmo más trepidante a la acción y hasta cierta sensación de ligereza y diversión (y que "asalten" un tren no es el único dejà vú que el capítulo tiene hacia "Firefly"). Luego, cuando llega el clímax emocional y el cliffhanger, se los han ganado mucho más a través de todo lo que hemos visto antes, y la delicada situación en la que queda Skye adquiere un poco más de resonancia por el modo en el que afecta a sus compañeros.

Poco a poco, "Agents of SHIELD" va convirtiéndose en la serie que se esperaba desde el principio, pero como hemos dicho en otras ocasiones, necesitaba tiempo para encontrarse a sí misma. La comparación con "Arrow" puede ser curiosa porque da la sensación de que destá posicionándose para tener una recta final de temporada bastante mejor, y hasta para dar un salto cualitativo en una hipotética segunda entrega.
Publicar un comentario en la entrada