21 febrero 2014

La campaña de la apatía

Sasha Stone, una de las oscarólogas de referencia a través de Awards Daily, tuiteaba hace unos días algo que parece resumir la sensación que se ha extendido sobre Hollywood en el último mes, o así: "Éste es realmente el primer año en el que siento más excitación alrededor de la televisión que del cine/la temporada de los Oscars". Ese tuit se une a un artículo del The New York Times con un título muy claro, "Para considerar: Apatía", que intenta explicar por qué da la sensación de que, a pesar de que los expertos no dejan de decir que estamos ante una de las carreras de los Oscar más abiertas de los últimos años, la gente está cansada y mira al 9 2 de marzo con más desinterés que curiosidad. A dos semanas días de la gran ceremonia de entrega de estos premios, es curioso que los medios estadounidenses estén más preocupados por hablar del posible mensaje subversivo de ese taquillazo que es "La LEGO película", de los giros de guión locos de la segunda temporada de "House of Cards" o del plano secuencia que cierra el cuarto capítulo de "True Detective" que de si "Gravity" tiene opciones reales de desbancar a "12 años de esclavitud" en el Oscar a la mejor película.

El diario neoyorquino apunta una de las posibles razones de esa apatía no sólo a que la campaña pre-Oscar acaba haciéndose larguísima (muchos candidatos la empiezan en septiembre, al fin y al cabo), sino a que las taquillas de bastantes de las nominadas más importantes son más bien mediocres, y que las más exitosas en ese aspecto son las que menos opciones tienen de llevarse el premio gordo, con la excepción de "Gravity". La gran favorita, "12 años de esclavitud", apenas ha llegado a los 50 millones de euros en Estados Unidos, según Box Office Mojo, y eso a pesar que The NY Times afirma que el estudio, Fox Searchlight, está muy contento con esos datos porque la película experimentó un aumento en la venta de entradas después de que se conocieran sus nominaciones, aunque sin llegar al nivel de una "Cisne negro" que acabó superando los 100 millones. Pero cintas como "Dallas Buyers Club", cuyos protagonistas podrían copar las categorías masculinas de interpretación, ni siquiera se ha acercado a los 25 millones de dólares de recaudación local.

Luego está también esa tendencia de basar más las campañas en la difamación y destrucción de los rivales que en las virtudes propias, y las tácticas cada vez se han vuelto más sucias y más sospechosas. Aquella investigación del Senado de Estados Unidos sobre "La noche más oscura", y cómo fue archivada sin demasiado ruido unos días después de los Oscar (y de que sus opciones de cara a esos premios se vieran seriamente comprometidas), es uno de los últimos ejemplos en esas historias sobre los fallos de las películas nominadas que acaban dominando la cobertura sobre la carrera. Es posible que el público, cansado de más de dos meses de entregas de galardones, de entrevistas de siempre la misma gente en todas partes y de leer sólo cosas negativas sobre los favoritos, termine desconectando. El factor novedad de Lupita Nyong'o, por ejemplo, ha perdido a estas alturas toda la frescura que pudo tener en diciembre, aunque vaya a encadenar la promoción de cara a los Oscars con la de su nueva película, "Non-Stop", o tal vez precisamente por eso.

The New York Times incluye un par de declaraciones de un ejecutivo de una empresa de relaciones públicas que suele estar implicada en la temporada de los Oscars, Joe Quenqua, que podrían apuntar a las posibles razones de que la apatía se haya adueñado de estas semanas previas a la gala. Se pregunta si la ampliación de cinco a un máximo de diez candidatas a mejor película no ha sido contraproducente y, en lugar de darle visibilidad a más títulos, o de integrar taquillazos que de otro modo se habrían quedado fuera (como "El caballero oscuro" en su momento), lo que ha provocado ha sido cansancio en el público, afirmando que "esto llevó a mucho más ruido y, potencialmente, arruinó lo especial. Te preguntas hasta qué punto el consumidor medio se agobia y se desconecta de todo".Y apunta también a algo muy extendido en esta era dominada por las redes sociales, y que es la velocidad a la que la gente deja de interesarse por las películas para pasar a centrarse en las últimas en llegar. "Gravity" lo fue todo en octubre, del mismo modo que "12 años de esclavitud" centraba todas las conversaciones en noviembre y "La gran estafa americana" y "El lobo de Wall Street" eran los temas favoritos de conversación en diciembre. Pero a estas alturas, ya casi en marzo, para el público ya son historia antigua; ahora lo que les interesa es el trailer de "Guardians of the Galaxy" y el reparto para el nuevo reboot de "Los Cuatro Fantásticos". Así es la naturaleza de la bestia.
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