20 febrero 2014

Si Romeo fuera un alienígena

"Romeo y Julieta", "Roswell" (aquella vieja serie de The WB) y "District 9", o hasta "Alien Nación". Con estos tres referentes es posible hacerse una idea de lo que es "Star-Crossed", otro de los estrenos de The CW en su apuesta por la ciencia ficción juvenil esta temporada, y uno que tiene un origen curioso porque nació a partir de una idea, "Oxígeno", que la compañía española Isla Producciones estaba desarrollando en un principio para la televisión nacional. Sin embargo, la cadena terminó descartándolo y la productora optó por llevárselo a Estados Unidos (como contaban en esta entrevista), donde acabó en manos de la guionista Meredith Averill y de The CW. Esa encarnación es la que se vio hace un par de días, protagonizada por Aimee Teegarden y Matt Lanter, y que parece querer integrar la historia de amor imposible en un fondo de xenofobia y luchas sociales que puede resultar interesante.

Pero pongámonos en situación primero. Los atrianos son una raza alienígena que se estrella en la Tierra huyendo de su planeta. Los humanos los toman por invasores y los encierran en un gueto llamado el Sector, donde se pasan diez años vigilados por fuerzas policiales especiales y con un toque de queda que les obliga a meterse en casa a las diez de la noche. Sin embargo, al cabo de ese tiempo, las autoridades permiten a siete jóvenes atrianos ir a un instituto humano, formando parte de un programa piloto que explora la posibilidad de que ambas razas puedan coexistir pacíficamente. Por supuesto, las cosas no van a ser tan sencillas, y aún menos lo van a ser para la humana Emery y el atriano Roman, que se reencuentran después de que se conocieran, siendo aún niños, en la noche en la que la nave de Roman se estrelló en un campo de Louisiana. Lo cierto es que el piloto establece con rapidez el punto de partida y las líneas básicas de quiénes son sus protagonistas y cómo es la situación a la que tienen que enfrentarse, y aunque no deja de ser bastante convencional, sí apunta alguna cosita que puede ser interesante más adelante.

La desconfianza entre atrianos y humanos, y la hostilidad que unos cuantos sienten hacia los otros, puede permitirle a "Star-Crossed" no sólo obstaculizar la relación entre Emery y Roman de todas las formas posibles, sino profundizar en un comentario racial y social que se toca de pasada en ese primer episodio. Éste es muy The CW con sus chicos guapos y su instituto muy convencional (a Emery hasta le dan una explicación de cómo funcionan sus grupos sociales muy parecida a la que David Krumholtz le da a Joseph Gordon Levitt en "Diez razones para odiarte"), además de emplear algunos de los trucos más viejos de las películas de llegadas de extraterrestres, como el escondite en el granero. Y, sin embargo, a pesar de ese típico matón del instituto, de la típica chica popular y del típico tímido al que le gusta la protagonista, la serie puede conseguir algo entretenido y, como decimos, hasta interesante si profundiza un poco más en su lado de ciencia ficción más social.

No es que en el piloto no se muestre, pero lo que vemos es muy de brochazo, algo muy evidente y muy poco sutil para que el espectador lo capte enseguida. Sus responsables, Meredith Averill y Adele Lim, se han mostrado en varias entrevistas conscientes de que "Star-Crossed" puede verse comparada constantemente con "Crepúsculo" y otras historias de romances entre humanos y vampiros, y se han mostrado dispuestas a separarse de esos paralelismos y a adentrarse en la cultura de los alienígenas. Veremos hasta donde lo llevan, pero potencial tiene para que sea una serie un poco más interesante y que aporte algo más que un amor imposible.
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