21 enero 2008

La realidad no tiene lógica

1.- Leí "Los crímenes de Oxford" hace ya algún tiempo, por lo que la sorpresa final yo ya la conocía de antemano. Las trampas, que no son tales, que pueda haber en la película ya estaban en el libro y, al igual que éste, en la adaptación a la pantalla grande lo que importa en realidad es el juego intelectual, el desafío mental entre los dos protagonistas. Hay algunas cosas que no terminan de encajar del todo bien, como el personaje de Leonor Watling, pero es una película bastante digna, con algunos momentos hitchcockianos muy curiosos. Y John Hurt está estupendo, como siempre. Además, por ahí anda Burn Gorman o, lo que es lo mismo, Owen en "Torchwood", lo que nos lleva al siguiente punto.

2.- Nunca será un clásico de la ciencia ficción, pero es muy entretenida, y el principio de la segunda temporada de "Torchwood" apunta, además, ciertas maneras más interesantes que las de la primera temporada. No se toman a sí mismos demasiado en serio, lo cual siempre es de agradecer, la relación entre Gwen y Jack puede resultar muy interesante, teniendo en cuenta que ella ha liderado al equipo después de que él se fuera, y en este inicio de temporada tienen como invitado especial a James Marsters haciendo de lo que mejor se le da: de Spike. La sombra de Joss Whedon es muy alargada.
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