14 enero 2008

Unos Globos de bajo vuelo

Los Globos de Oro se reducen a una rueda de prensa y ni por ésas se libran de las críticas (mejor dicho, es la retransmisión de la NBC la que se ha llevado los palos). Los ganadores han sido más o menos los que se esperaban, y sólo en las categorías de televisión ha habido sopresas, pero relativas. Porque que "Mad Men" y su protagonista, Jon Hamm, hayan ganado como mejor drama y mejor actor entraba dentro de los pronósticos, teniendo en cuenta que los críticos se volvieron locos con la serie desde el mismo día de su estreno. La victoria de Glenn Close como mejor actriz dramática estaba cantada también desde el día que FX estrenó el piloto de "Damages", porque nadie puede ganar a la Close en esos papeles de villana más lista, y sola, que el hambre.

"Extras" ha vuelto a dar la sorpresa, como ya hizo Ricky Gervais en los Emmy, y les "robó" la cartera al resto de nominadas a la mejor comedia. Sin embargo, las categorías de actuación cumplieron los pronósticos, y allí estaban David Duchovny ("Californication") y Tina Fey, que consigue el reconocimiento que le faltaba por "30 Rock", el de su actuación. Poco que comentar en el apartado de secundarios, ya que tanto Samantha Morton ("Longford") como Jeremy Piven ("Entourage") eran de los favoritos. El co-protagonista de Morton esa película, Jim Broadbent, compartíó con Queen Latifah ("Life Support") el premio a la mejor interpretación en una película o miniserie.

Y qué vamos a decir de los Globos de cine. El año que no hay gala, y en el que peligra también la de los Oscars, es justo en el que Javier Bardem arrasa en todos los premios al mejor secundario por su asesino de "No es país para viejos", y con él, Cate Blanchett, a la que transmutarse en Bob Dylan en "I'm not there" le está trayendo mucha suerte. Se puede decir que ha sido en las interpretaciones femeninas donde los Globos se han salido un poco del guión esperado. La veteranía de Julie Christie y su difícil personaje de "Lejos de ella" ha pesado mucho en los dramas, y Marion Cotillard ("La vie en rose") debería ponerle unas cuantas velas a Edith Piaf por su victoria en comedia o musical.

Daniel Day-Lewis ("There will be blood") y Johnny Depp ("Sweeney Todd") se alzaron como vencedores en los protagonistas masculinos de drama y comedia o musical, y ni la victoria de "Sweeney Todd" ni la de "Expiación" en los premios grandes ha pillado a nadie por sorpresa. Lo que sí sería chocante es si, como se rumorea en Hollywood y apunta Gold Derby, ninguna de las dos acaba nominada a la mejor película en las Oscars. La razón estaría, precisamente, en que unos Globos sin gala restan mucha visibilidad a los ganadores, cuyos discursos de agradecimiento y sus modelos en la alfombra roja no aparecen por ninguna parte. Pierden, así, parte de la ventaja que da que tu victoria sea retransmitida en directo a millones de personas. Si no te han visto subir al escenario a recoger tu premio, ¿realmente te lo has llevado?
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