02 febrero 2008

Un estado mental

ALERTA SPOILERS: "Perdidos" ha vuelto. Albricias. Pero no sigáis leyendo si no habéis visto el primer capítulo de la cuarta temporada. Y ahora, ¡al turrón!

En realidad, ni Hurley, ni Jack, ni Kate han salido de la isla. Han vuelto a Los Ángeles, pero siguen allí. Lo que sea que hicieran para salir de la isla tiene una sombra muy alargada, una sombra que, por lo que vemos, primero se cobra la cordura de Hurley y después de la de Jack. ¿Qué hicieron? ¿Siguen de verdad vivos los demás? ¿Quién los busca con tanto interés, y por qué? Esa aparición de Charlie parece la conciencia de Hurley, diciéndole lo mismo que Jack empezará a repetir tiempo después: que deben volver.

Algunos críticos apuntan que Hurley siempre ha sido el corazón de "Perdidos", la persona que hacía las preguntas correctas, la que se preocupaba por lo que de verdad importaba. Su desmoronamiento, ahogado por la culpa, dice mucho más sobre lo terrible que debió ser la huida de la isla que cualquier otra cosa. El tema se va a poner complicado, con los supervivientes separados en dos grupos: uno sigue a Locke, que está convencido de que los tripulantes del barco no van a ayudarlos, precisamente, a las antiguas casas de los Otros; el resto, se queda cerca de la playa con Jack y Kate. La división es también interesante porque Sawyer, Hurley y Claire se van con Locke, mientras Juliet y Sayid permanecen con Jack. ¿Qué pasó entre los dos grupos? ¿Fue precisamente esa división la fuente de todos sus problemas posteriores?

Ay, Jack... No está dispuesto a que nada se interponga en su única posibilidad de escapar de la isla, y en ese nada se incluye Locke y, mucho me temo, todos los supervivientes que piensen como él. ¿Jack los abandonó a todos a propósito? ¿Los dejó allí a sabiendas de que, quizás, ninguno sobreviviría? ¿Conseguirá volver?
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