17 febrero 2008

Los herederos de Buffy

Es una comparación tan utilizada, que se ha convertido en un lugar común, pero no por ello deja de ser acertada. "Torchwood" es lo más parecido a una serie de Joss Whedon sin que éste ande involucrado y, además, hecha en el Reino Unido, por la BBC, y con el creador del "Queer as folk" original como cerebro de todo. A ello hay que añadirle una también evidente deuda con "Expediente X" y algunos temas de actualidad, como las experimentaciones farmacológicas o los terroristas encubiertos, y nos haremos una idea aproximada de por dónde van los tiros en esta segunda temporada que, de rebote, está confirmando la serie como todo un título de culto en EE.UU.

Por fortuna para nosotros, "Torchwood" ha mejorado bastante con respecto a su irregular primera temporada. Jack es menos serio y su equipo se comporta por fin como tal. Las aristas que había en ellos se han limado un poco (Owen es un poco menos arrogante e insoportable, Gwen es menos pava y ha dado un interesante paso al frente y Ianto por fin tiene algo más que hacer, y no me refiero sólo a ligar con Jack) y ahora, en todos los capítulos, hay siempre alguna frasecita ingeniosa, algún intercambio divertido entre ellos que hace que ver la serie sea más divertido. Además, entre Jack y Gwen se ha desarrollado la relación de confianza entre el jefe y el segundo de a bordo, recalcada por las miradas que Jack le dirige pidiendo consejo sobre la toma de alguna decisión, y Rhys (el prometido de Gwen) parece menos metido con calzador que antes (aquí hay una crítica muy acertada del arranque de la nueva temporada).

Esta dinámica mejorada del equipo permite superar las debilidades de algunas tramas, porque importa más ver cómo van a reaccionar los personajes ante determinadas situaciones. He de decir, eso sí, que han incluido algunos villanos ingeniosos y bien llevados, como la chica que, en el mejor estilo Sharon "Boomer" Valerii, no sabe que es una agente alienígena encubierta o un tipo realmente peculiar que sólo "vive" en la memoria de los que le rodean y, para sobrevivir, "parasita" sus recuerdos. También se ha potenciado mucho una idea que, desde luego, da mucho juego, y es que alienígenas y humanos no somos, en el fondo, tan diferentes.

Por supuesto, ver a la vez "Doctor Who" hace que algunas cosas de "Torchwood" tengan un cierto sgnificado especial, y al revés. Ayer, por ejemplo, vi el capítulo de "Doctor Who" en el que la reina Victoria habla sobre la creación de Torchwood. Es un episodio con el actual Doctor, David Tennant, un tipo que aporta sentido de la diversión y la maravilla y un encanto que le viene bastante bien al papel. Es más una especie de científico loco y guasón.

Música de la semana: Una de las mejores cosas de esta segunda temporada es el capitán John Hart (James Marsters), que aparece en el primer capítulo y protagoniza una pelea de amor-odio con Jack. Esperemos que Hart reaparezca (seguro, por el tema ése de Gray), porque es sumamente divertido de ver. En esa pelea entre ambos, la música que suena es esta "Song 2", de Blur.

3 comentarios:

Ruth dijo...

Me encanta Torchowood. Una pena que Cuatro le diese un trato espantoso. No se atrevieron a apostar de verdad por una serie como esta en la que la maldad es el pan nuestro de cada día.

MacGuffin dijo...

Por lo menos, emitieron la primera temporada entera, incluso de la manera que lo hicieron. La gente que se enganchara a Los 4400 se quedó con la miel en los labios...

ALX dijo...

Solo puedo suscribir todo lo que dices, actualmente es la única serie que sigo con regularidad. Con lo que ya llevamos visto se puede decir que Torchwood está cumpliendo lo que prometía al final de su primera temporada. Las relaciones entre los diferentes miembros están muy bien llevadas, con sus miradas y sus puyas. Además, últimamente le están dando mucha caña al personaje de Toshiko, que en su primer año pasó muy desapercibido.
Incluso podría decirse que Jack ha perdido un poco de importancia para cedérsela al resto, lo que equilibra aún más las tramas.
Por otro lado la relación Rhys/Gwen está en un punto muy interesante y algo hay con Owen/Toshiko.


Se nota que estoy enamorado de esta serie. Y eso que ni mucho menos es perfecta. Pero me lo paso tan bien viéndola...