26 febrero 2008

Coenfilia

Los hermanos Ethan y Joel Coen son unos tipos bastante peculiares. Siempre se han mantenido a un lado de Hollywood, sin involucrarse demasiado en la maquinaria de la industria, y siempre han destacado por el personal estilo visual de sus películas y esa particular unión entre lo siniestro y lo humorístico que resulta tan difícil de definir, además de ser quintaesencialmente americanos en los temas, los géneros de sus películas, sus personajes... Se han llevado el Oscar a la mejor película por una que ellos no han escrito (y que yo aún no he podido ver), pero eso no desmerece todo su trabajo anterior.

Desde el punto de vista de una fan, incluso sus películas descartadas como "menores" tienen aspectos interesantes, como estos momentos de "coenfilia":
  1. El duelo final entre Frances McDormand y el asesino en el motel de "Sangre fácil", cine negro clásico y, a la vez, particular.
  2. El motorista matón y el enamoramiento de Nicolas Cage y Holly Hunter en las sucesivas detenciones del primero en "Arizona baby", loca y tremendamente divertida.
  3. La ejecución en el bosque y esos planos de sombreros (si yo no me estoy equivocando de película) en "Muerte entre las flores".
  4. Los sucesivos saltos al vacío de los ejecutivos de esa empresa tan surrealista en "El gran salto".
  5. El desarmante sentido común y la naturalidad de Frances McDorman en "Fargo", además de la manera más hilarante y macabra de deshacerse de un cadáver.
  6. Todo en "El gran Lebowski", empezando por El Nota.
  7. Las canciones de "O Brother".
  8. Ver a una suerte de Humphrey Bogart redivivo en el Billy Bob Thornton de "El hombre que nunca estuvo allí".
  9. La obsesión por sus dientes de George Clooney en "Crueldad intolerable", y lo manipuladora y divertida que está Catherine Zeta Jones.
  10. Y sí, me falta "Barton Fink", una omisión imperdonable que espero subsanar en breve, en cuano compruebe por mí misma si la comparación entre Anton Chigurgh y Hannibal Lecter es cierta.
P.D.: A su izquierda, en la foto, está Cormac McCarthy, el autor del libro en el que se basa "No es país para viejos", y un tipo no demasiado amigo de las entrevistas.
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