02 febrero 2009

El "secdleto" de Fesser

El tirón de Javier Fesser y "Camino" fue, finalmente, demasiado para la que parecía la favorita, "Los girasoles ciegos", que quizás pagó la comparación con el libro homónimo de Alberto Méndez y que se quedara fuera de la selección final de películas entre las que se eligieron las nominadas al Oscar a la mejor película extranjera. El resultado es que la controvertida cinta de Fesser se llevó los Goya a mejor película, director, actriz revelación para Nerea Camacho (éste estaba cantado), actriz (la siempre elegante Carme Elías), actor de reparto (Jordi Dauder) y guión original, y dejó al título de José Luis Cuerda con la consolación del premio al mejor guión adaptado, reconocimiento póstumo a Rafael Azcona.

En una gala que, por lo que se comenta, fue más ágil de lo esperado (y que La 1 volvió a retransmitir con un retardo de 30 minutos), no hubo más sorpresas que el espaldarazo recibido por "Camino". Penélope Cruz añadió el Goya a todos los premios que lleva por "Vicky Cristina Barcelona", y Benicio del Toro se llevó el reconocimiento a su labor en "Ché, el argentino". "El truco del manco" arrasó en los apartados de las revelaciones, con premios para su director, Santiago Zannou, y su protagonista, Juan Manuel Montilla "El Langui", cantante de La Excepción. Y poco más.

Lo que creo que si necesita una reflexión por parte de la Academia es la estrategia que siguen al enviar una cinta a los Oscar. No me refiero a que se decidan por títulos de una determinada temática o con un director conocido internacionalmente al mando, sino a la relajación con la que sus responsables se toman esa selección. Me explico. Los Oscars son una gigantesca campaña de promoción, una agotadora campaña de meses que implica una verdadera labor de zapa de los miembros de la Academia. Hay que hacer visible tu película, que todo el mundo la conozca, que los críticos hablen bien de ella, que te den algún que otro premio o, por lo menos, que sea fija en las listas de lo mejor de año y en la pléyade de premios que se entregan en Hollywood entre noviembre y febrero. Además, las películas extranjeras deben conseguir un distribuidor que las estrene en EE.UU. y que se sume a esa campaña. Todo esto en España suena a chino, con contadas excepciones. Este documental de Canal+ del año pasado lo cuenta bastante bien.

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