22 febrero 2009

Las conexiones de Foucault

En "El péndulo de Foucault", el siguiente libro que Umberto Eco escribió después del gran éxito de "El nombre de la rosa", se acaba llegando a la conclusión de que si te pones a buscar conexiones, por muy peregrinas que sean, las acabas encontrando. Puedes sacarte de la nada una conspiración muy aparente con Illuminati y Assassini basándote simplemente en el reverso del billete de un dólar y un par de extraños y oscuros documentos, y creer de verdad que una secta peligrosísima quiere matarte sin haber visto nunca nada más que un papel.

Las series de J.J. Abrams, en parte, se basan en ese principio al que se acaba llegando en el libro de Eco (de temática similar, por cierto, a "El código Da Vinci", pero infinitamente mejor y más recomendable), o al menos fomentan que los espectadores busquen conexiones y contubernios en cualquier mirada intercambiada por sus personajes. Los seguidores de "Alias" se devanaron los sesos buscando huellas de Rambaldi por cualquier recoveco, y en los cinco años que llevamos de "Perdidos", la disección al segundo de cada episodio lo único que hace es llevar más al extremo esa búsqueda de conexiones.

Sin querer desvelar el final del "El péndulo de Foucault", lo que se pone de relieve es la importancia del punto de vista, algo que puede resultar muy controvertido en según qué películas (muchas de las películas de M. Night Shyamalan son un buen ejemplo). Incluso en "Perdidos" el punto de vista es crucial para que las conexiones que hemos encontrado se desmonten, o se conviertan en algo mucho mayor.

Música de la semana: Si hablamos de conexiones, la relación es evidente, "Connection", de Elastica. Y, como bonus, este "Dolor, dolor", de Amparanoia, que resume parte del capítulo de "Galáctica" de esta semana.
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