27 febrero 2009

Nuestro hogar

A veces, las mejores películas de terror, o las más efectivas, no se estrenan en cine. En sólo los 42 minutos que suele durar de media un episodio de una serie de televisión, puede dar tiempo a conseguir historias realmente escalofriantes. Series de antologías de capítulos como "Cuentos desde la cripta", "La dimensión desconocida" o "Más allá del límite" lo sabían muy bien, y por eso de vez en cuando se siguen filmando programas de este estilo, como las recientes "Maestros del terror" o "Fear itself". Todas ellas, claro, son deudoras de "Alfred Hitchcock presenta", una serie diferente por el contraste que presentaban las introducciones humorísticas de Hitch con las historias que luego se contaban en cada episodio (un esquema que Chicho Ibáñez Serrador repitió en sus "Historias para no dormir", si yo no recuerdo mal).

Hace algún tiempo hablamos de "Blink", un capítulo de "Doctor Who" realmente aterrador que funcionaba tan bien porque apelaba a nuestros miedos más primarios (en este caso, lo que acecha allí donde no podemos verlo, lo que puede atacarnos cuabdo cerramos los ojos), y de todos los casos similares que hay en la televisión de los últimos tiempos, "Home" es uno de los mejores. Era el segundo episodio de la cuarta temporada de "Expediente X", que seguía al ya tradicional estreno con una trama sobre la Conspiración, y sus responsables (los guionistas Glen Morgan y James Wong y el director Kim Manners) se fueron a una historia clásica de terror, una historia muy de película de los 70, y que en su momento tuvo problemas con el departamento de Standards & Practices de Fox, sobre todo por la escena inicial con el entierro del bebé.

Apelando al miedo a los cambios, a lo desconocido, a lo que puede acecharnos debajo de nuestra cama, "Home" es realmente desasosegante, más aún por el uso de "Wonderful Wonderful", de Johnny Mathis, como prácticamente única banda sonora y por el contraste de la historia con unos Mulder y Scully realmente divertidos ("Mulder, si tuvieras que estar sin teléfono móvil durante dos minutos, caerías en una esquizofrenia catatónica"), mucho más cercanos y, como solía ocurrir a menudo en la serie, que sólo resuelven el caso a medias. La fotografía oscura de los interiores, la insinuación de lo que ocurre realmente, la ferocidad con la que los Peacock defienden a su familia, la casa más siniestra que mostraron nunca en la serie... Todo apuntaba, además, a la diferencia de tono, algo más oscuro e inquietante, que tendría la cuarta temporada. E hicieron de "Home" un episodio realmente memorable, muy recomendable incluso para quienes no hayan visto nunca "Expediente X".

P.D.: Me voy a permitir el lujo de "robarle" a Moltisanti su idea del "Menos hablar, más trabajar" y a volver a recomendar los 35 minutos más angustiosos que yo recuerdo haber visto nunca: "La cabina". No es fácil de conseguir por métodos más ortodoxos, así que aquí tenéis los enlaces a varias de sus partes (1, 2, 3, 4). Ya me diréis qué os parece.
Publicar un comentario