03 mayo 2009

Cylones y extraterrestres en Albuquerque

1.- Un crítico yanqui decía que "In plain sight" realmente da casi todo lo mejor de sí misma cuando los casos se ciñen a las dificultades de los testigos protegidos en amoldarse a su nueva vida y dejar atrás todo lo que les hacía ser lo que son, porque todo eso puede matarlos. Razón no le falta, ya que es en esas historias en las que el resto de la serie se pone a la altura de Mary y Marshall, que muchas veces están muy por encima del resto de tramas. Es entonces cuando mejor se aprecia hasta qué punto el trabajo es la tabla de salvación de Mary, que sigue siendo igual de borde y expeditiva, pero con su lado vulnerable un poco menos escondido que en la primera temporada. Su madre y su hermana nunca van a dejar de ser una rémora, pero es mucho más divertido cuando no intentan disfrazar que justo ése es su papel: volver loca a Mary. Por lo demás, en estos dos primeros episodios han tenido, como actores invitados, a Liza Weil y Kevin Rankin, que últimamente están por todas partes. Y las parrafadas filosóficas de Marshall siguen siendo un punto, sobre todo por el puñetazo de Mary que les pone punto y final.

2.- Lo peor de "Caprica" es tener que esperar hasta enero, por lo menos, para ver cómo continúa todo. No se cansan de repetirnos que no es "Galáctica" y, ciertamente, no se parece en nada a esa serie, pero los mismos temas permean las dos, o parece que van a hacerlo en "Caprica": fundamentalismo religioso, la desconfianza hacia el otro, la excesiva dependencia de la tecnología y una sociedad en decadencia de manera similar a como estaba la Roma imperial antes de que los bárbaros la invadieran. En plan gafapasta, diré que ha sido muy curioso ver cómo la realización mezcla el estilo de "Friday Night Lights" (cortesía del director del piloto, Jeffrey Reiner) con el de una serie más convencional, y también ha sido divertido volver a escuchar los tambores japoneses tan definitorios de "Galáctica" en las escenas con el primer cylon, además de la música que siempre acompañaba a Adama cuando Joseph le cuenta al pequeño Bill cosas sobre su planeta, Tauron. Por cierto, que Esai Morales da perfectamente el pego como el padre de William Adama, especialmente por su tono de voz y la forma en que se mueve. "Caprica" promete ser algo interesante. Quizás, al estar ambientada en un planeta en lugar de en una flota de naves espaciales, sus alegorías acaben siendo demasiado evidentes, pero hay que darle tiempo. No sé si logrará saltar la barrera que impedía que "Galáctica" dejara de ser una serie de culto y pasara a un éxito más masivo, pero me da que va a ser una digna sucesora. Se le puede aplicar perfectamente aquello de que el sueño de la razón produce monstruos. Ah, y se me olvidaba. Sencillamente genial tener a William B. Davis (el Fumador de "Expediente X") como el ministro de Defensa de Caprica.

3.- Si le preguntan a buena parte de los fans de la ciencia ficción cuál es la mejor serie de ese género que se ha hecho, la que se tomó más en serio las convenciones de la space opera para transgredirlas con tramas mucho más serias y políticas de lo que podría parecer en un principio, casi todos te responderán que "Babylon 5". Diseñada y planeada por J. Michael Straczinsky como una larga novela en cinco capítulos, tiene un problema bastante serio para quienes no sean fan del género: sus maquillajes y peinados imposibles para los extraterrestres y sus efectos especiales de Amstrad Amiga. El peaje de los principios de los 90 y las restricciones presupuestarias es lo que tienen. Por ahora, sólo he visto el piloto, "The gathering", en el que se nos presenta a la estación Babylon 5, un puerto libre y neutral en un universo asolado por las guerras y las tensiones de todo tipo entre las razas que lo pueblan, algo así como un Tánger del periodo de entreguerras en el espacio. Los tejemanejes de todo tipo entre sus habitantes, que intentan aprovechar para su propio beneficio la neutralidad de la estación, son lo más destacado del piloto, además de ofrecer unas pocas pinceladas de las guerras pasadas y la suerte de Guerra Fría instaurada entre las cinco razas presentes en Babylon 5: los humanos, los Centauri, los Vorlon, los Narn y los Minbari. Me imagino que la frágil tregua entre ellos se irá al garete más pronto que tarde.

Música de la semana: El pasado martes, Paramount Comedy se trajo a Toni Collette para presentar el estreno en España de "United States of Tara". La actriz australiana aguantó con buen tipo la presentación humorística de Joaquín Reyes y, una vez acabaron, proyectaron el anuncio que el canal hace de sus nuevas series que, además de Tara son "Worst Week" y "Breaking Bad". Me pareció curioso que eligieran, como música del anuncio, "That's not my name", de The Ting Tings, que son uno de los grupos de moda ahora mismo.
Publicar un comentario