16 mayo 2009

Sexo, muerte y rock'n'roll

ALERTA SPOILERS: Llegamos al final de la cuarta temporada de "Bones", que no ha sido una sorpresa para mí no sólo por los antecedentes, sino porque han estado dando pistas desde el mes de septiembre. Pero si sois de los que os habéis mantenido spoiler-free, igual queréis seguir estándolo.

Antes de que empezara la cuarta temporada de "Bones", sus responsables siempre recibían las mismas dos preguntas (o tres, si contamos las relacionadas sobre el futuro de Zack): qué tal había sido rodar en Londres para los dos primeros episodios, y cuándo veríamos a Booth y Brennan en la cama. A las dos, Hart Hanson (creador de la serie, y con un simpático perfil en Twitter) siempre contestaba lo mismo: rodar en Inglaterra había sido estupendo, y al final de la temporada veríamos a Booth y Brennan desnudos en la cama. Para rematar la faena, David Boreanaz apuntó entonces que ése sería su "episodio de fantasía", ése en el que todos los personajes son otros diferentes y está ambientado en el Salvaje Oeste (como hizo "Doctor en Alaska" para contar la fundación de Cicely).

Lo cual quiere decir que quizás mi reacción habría sido diferente si no hubiera sabido nada de esto por adelantado. Quiero decir, que igual habría sentido la tentación de pensar que me estaban tomando el pelo, pero en realidad me lo he pasado estupendamente con esa realidad alternativa mezcla del libro que Brennan está escribiendo y del sueño que Booth tiene mientras permanece en coma. ¿Que es es un truco barato para mostrarnos a los dos como una pareja sin que ocurra en la realidad? Lo es. Si bien tengo la sensación de que no van a dejar pasar mucho tiempo antes de afrontar la situación (o se consumará todo fuera de cámara, a lo Mulder y Scully). Por lo demás, ha sido simpático ver a Sweets de camarero (con un grupo llamado Gormogón), a Nigel-Murray de pinchadiscos cool, a Cam de policía (por supuesto) y a Caroline como una abogada con problemas para mantener a sus clientes en vereda (cinco minutos de Patricia Belcher elevan la calidad de cualquier cosa un 27%), con Booth y Brennan como un matrimonio dueño de la discoteca The Lab.

Todo el sueño, con ese aire pulp, no es más que un montón de guiños a los fans que han seguido la serie desde el principio. Yo ya me conformaba con que no nos dejaran ojipláticos como hicieron con el de la tercera (todavía lo recuerdo y pienso, what the frak?), aunque se las han apañado para, justo cuando Brennan se da cuenta de tal vez merezca la pena bajar la guardia por Booth (en el libro dice algo así de soportar la carga de la felicidad por otra persona, o algo por el estilo), resulta que éste no la recuerda. Toma santabarbarazo. El caso es que "Bones" entrará el año que viene en la quinta temporada sin ser ya la pequeña serie de Fox de la que nadie habla pero que mantiene una envidiable salud en cuanto a audiencias. Visto lo visto, y juzgando la promoción que le han dado esta campaña, se ha convertido en una de sus bazas más seguras, una que, quizás, incluso podría elevar los ratings de "Dollhouse". Veremos cómo se desarrolla todo y si Hart Hanson se atreverá, por fin, a que Booth y Brennan den el paso. Yo sospecho que eso pasará más pronto que tarde.
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