14 mayo 2009

Bienvenidos a Houseland

ALERTA SPOILERS: Ya sabéis lo que viene a continuación, un comentario sobre el final de la quinta temporada de "House". De rebote, puede haber también spoilers de "Bones" y "Anatomía de Grey", sólo por si acaso.

Houselandia es el lugar donde hemos estado viviendo durante los últimos tres o cuatro episodios de "House". O lo que es lo mismo, dentro de la cabeza del doctor. Esto ya lo hicimos al final de la segunda temporada y, en parte, al final de la cuarta, con todos sus intentos por recordar el accidente que, eventualmente, le cuesta la vida a Amber. A la tercera va la vencida, así que espero que no tiren más de este truco al que se le ven enseguida los hilos. Es cierto que, esta vez, las alucinaciones con Amber (y con Cuddy) han ido un paso más allá, al obligar a House a replantearse de verdad si su adicción a los analgésicos no le impedirá, más pronto que tarde, ejercer la medicina, lo único que sabe hacer y que da algún sentido a su vida.

El caso es que, como apuntaba un crítico yanqui, House es el tercer personaje este año que tiene alucinaciones inducidas por alguna condición médica. Tanto Booth (que igual ve a un ex-compañero del ejército, que a una estrella del hockey sobre hielo que a Stewie Griffin) como Izzie (y su obsesión muy poco sana con Denny Duquette) sufren sendos tumores cerebrales, cada uno con finales distintos (¿Se atreverán a matar a Izzie? ¿Será la excusa para que se resuelva la tensión sexual entre la Doble B?). La decisión de House es más triste, porque esa clínica de desintoxicación parecía bastante deprimente. Y, como bien apuntan en los comentarios de esta entrada, incluso podría haber sido el final de la serie.

Pero no lo es. Entraremos en la sexta con la incógnita de si House volverá limpio al hospital, y si seguirá siendo igual de irritante sin la Vicodina (seguro que sí), con la relación con Cuddy sin haber avanzado nada (vale, House alucina y cree firmemente que se ha acostado con ella), con Chase y Cameron casados, finalmente, y Cameron recurriendo más de una vez a House para que escuche sus dudas y la ayude a tomar una decisión (algo que House hace con Wilson, aunque añadiendo más ganas de fastidiar), y con el frente Taub-Foreteen igual de soso que de costumbre. Muchos críticos se preguntan si ese aire de inevitabilidad que presidía la entrada de House en la clínica (montada en paralelo, de nuevo, con la historia de Cameron, con su boda) se mantendrá en los nuevos episodios, si David Shore de verdad seguirá con la historia con todas las consecuencias, y no hará borrón y cuenta prácticamente nueva al cabo de poco tiempo.
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