17 mayo 2009

Los 80 mundos

ALERTA SPOILERS: ¿Ya sabes qué tiene Peter Bishop de especial? ¿Qué quería el Observador? ¿Cuál es la misión de Walter? ¿Y la de Olivia? ¿No? Pues detente aquí, o te estropearás la diversión del final de la primera temporada de "Fringe".

Creo que es Julio Cortázar el que tiene un libro titulado "La vuelta al día en 80 mundos". No es que trate en él las realidades alternativas, pero el título va que ni pintado para un final de temporada de "Fringe" que también debe mucho a la trilogía de "La materia oscura" de Philip Pullman, sobre todo sus dos últimos libros, "La daga" y "El catalejo lacado". Por fin tenemos confirmación de esa existencia de mundos alternativos que venían insinuando hace tiempo, especialmente a través del manuscrito de ZFT (hace mucho que no estudio alemán, no soy capaz de reproducir el nombre completo) y sus alusiones a seres de otros mundos que podrían entrar en guerra con el nuestro.

Lo mejor de todo es que, siguiendo ese espíritu hippie setentero (o de los finales de los 60) que tanto le gusta a J.J. Abrams, Walter Bishop y William Bell se obsesionaron con descubrir esa realidad alternativa después de viajes totalmente pasados de vueltas con LSD, y donde otros se habrían dedicado a intentar asesinar al presidente de EE.UU., ellos se pusieron a experimentar con los portales a otras dimensiones, y a utilizar a niños como conejillos de Indias. Eso sí, si pensabais que los viajes en el tiempo eran un jaleo, el follón que puede organizarse con los universos alternativos es infinitamente mayor. Por ahora, sólo hemos visitado aquél en el que esconde Belly, como lo llama Walter, uno en el que los Obamas viven en una "nueva" Casa Blanca y las Torres Gemelas todavía están en pie. ¿Tendremos cruce entre uno y otro universo en la próxima temporada?

Aunque, en realidad, Walter ya lo hizo, ya cruzó a esa dimensión alternativa y "robó" al Peter de allí para sustituir a su hijo, muerto cuando sólo era un niño. En la segunda temporada de "Doctor Who" también se tratan dimensiones alternativas, y el Doctor es siempre muy claro advirtiendo de que deben permanecer completamente separadas e independientes unas de otras, razón por la que, en un principio, no permite a Rose acercarse a su padre fallecido, que en ese otro universo está vivo y coleando. Las consecuencias de que ambos mundos se mezclen podrían ser catastróficas. ¿Será ésa la guerra a la que hace referencia el manuscrito ZFT?

"Fringe" ha dado un notable salto de calidad en su tramo final. Está visto que a sus responsables no se les dan bien las historias 100% autoconclusivas, y que lo suyo es intercalarlas con una mitología que dé a los personajes algo más que hacer, además de correr por los estados de Nueva York y Massachusetts buscando hombres lobo y parásitos asquerosos (o al hombre invisible, que era lo que parecía David Robert Jones con esos vendajes). Mientras han encontrado el camino correcto, prácticamente toda la serie ha estado descansando sobre los hombros de un John Noble que me sorprendería mucho que no estuviera nominado a los próximos Emmy o a los Globos de Oro (cosas más raras se han visto, es verdad), y si le dan a Anna Torv algo que hacer que no sea quedarse callada y aparentar intensidad calmada (un crítico yanqui dice que no le va el tipo del Steve McQueen silencioso), incluso ella da juego (el capítulo "Bad dreams", con ese final que parecía sacado del especial de Navidad de la segunda temporada de "Doctor Who", es el mejor ejemplo).

La serie va a tener segunda temporada, pero parece que va a sufrir algunos cambios. No es seguro que, por cuestiones fiscales, pueda seguir rodándose en Nueva York, con lo que se mudaría a Vancouver, y parece que Fox abandona su experimento de emitir menos anuncios, cobrándoselos más caros a los anunciantes. El año que viene, "Fringe" durará 42 minutos en lugar de 50, y tendrá los mismos cortes publicitarios que el resto de la parrilla de Fox.

Música de la semana: Una cosa se me olvidó comentar del final de temporada de "Bones" es que se las arreglaron para tener a Mötley Crüe tocando "Dr. Feelgood", un soplo de heavy metal ochentero en una serie que tiene a uno de los ZZ Top como padre de uno de sus personajes. Pero el caso es que no vamos a quedarnos con ésa, sino que vamos a optar por algo todavía más ruidoso, Rob Zombie (en los ratos en los que no está dirigiendo películas de zombies y nuevas versiones de "La noche de Halloween"). Conste que la elección de "Feels so numb" es sólo porque, hace ya un par de años, alguién la utilizó para resumir tres temporadas de "Galáctica" en cinco minutos. Sí, necesito mi dosis de cylones.
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