20 diciembre 2009

8 momentos cinéfilos de 2009

Entre "Avatar" y "Watchmen", no han parado de repetirnos que 2009 era el año de la gran revolución digital y tecnológica del cine, de que a partir de ahora, las películas ya no serían las mismas. Aún me quedan películas de 2009 por ver de mi lista, pero excepto por la introducción del 3D (que igual ahora sí logra quedarse, y no como le pasó en los 50), esa revolución no parece, de momento, para tanto. Éste sí ha sido el año de los reboots, o lo que es lo mismo, los remakes de sagas ya establecidas que inician la historia desde cero, como hizo Christopher Nolan con "Batman begins" y que es como enfocó J.J. Abrams su acercamiento a "Star Trek".

Como digo, mi lista de títulos pendientes todavía es larga, así que esto que sigue son ocho películas vistas en 2009 que destacan para mí de las demás por razones, probablemente, por las que un crítico sesuso y con más criterio nunca jamás las incluiría en ninguna lista de lo mejor del año. O sí.

- "Revolutionary Road": Kate Winslet rompió este año el gafe que le perseguía en los Oscars y consiguió que fuera reconocida su interpretación en "The reader". Hubo quien pensó que debería haber sido premiada por el trabajo en esta cinta de su marido, Sam Mendes, en la que Winslet se convierte en la reina del menos es más y es capaz de contarnos un montón de cosas casi sin mover un músculo. La película a veces resulta un poco fría pero, desde luego, es devastadora, lo que explica que los Oscars la ignoraran por completo.

- "El secreto de sus ojos": Juan José Campanella ha podido hacer perfectamente la mejor película de su carrera, una historia de amor nunca explicitado mezclado con la investigación de un asesinato con inesperadas consecuencias políticas para sus personajes. Soledad Villamil y Ricardo Darín están impresionantes, y lo de Guillermo Francella es simplemente genial. Y Campanella se permite un tour de force técnico con un plano secuencia en un estadio de fútbol que habría encantado a Brian de Palma.

- "Gran Torino": Clint Eastwood se ha propuesto seguir la receta de Woody Allen para mantenerse activo y rueda a veces hasta dos películas al año. La primera que se estrenó en 2009, "El intercambio", no estaba mal, pero es "Gran Torino" la que de verdad destaca por su tono, por ese cambio a lo "Million Dollar Baby" hacia el final de la cinta, por su final... Es bastante más de lo que su clasicismo y su historia muestran a simple vista.

- "(500) días juntos": No deja de ser una comedia romántica con aspiraciones indies y algunos personajes muy típicos (como la hermana del protagonista), pero su pareja protagonista destila tanto encanto, resulta tan simpática y divertida sin ser caricaturesca como otros títulos del género, y tiene algunos momentos tan logrados, que todas esas reticencias no importan.

- "Déjame entrar": En el año en el que la moda vampírica se desbordó definitivamente gracias a "True Blood" y "Luna nueva", esta cinta de terror sueca le dio una vuelta de tuerca austera, seca, con algunas implicaciones inquietantes y poniendo en el centro de todo a un niño solitario que sólo quiere dejar de serlo.

- "Enemigos públicos": No será el mejor título de Michael Mann y, desde luego, el buzz que generó en verano de cara a los Oscars se ha diluido por completo. Pero no deja de ser entretenida e interesante, una película de gangsters y atracadores de bancos como las de toda la vida, aunque se permitiera la innovación técnica de rodar en altta definición.

- "Los mundos de Coraline": Una nueva mirada a "Alicia en el País de las Maravillas" que resulta original, con una animación en stop motion magistral, y que es una muestra del gran renacimiento del cine de animación en los últimos años, que ha sobrepasado con creces la etiqueta de "sólo para niños". Y en 3D se veía muy bien.

- "Up": Aunque el resto de la película no estuviera a la altura (lo está en su homenaje al cine de aventuras), sólo por los 10 primeros minutos merece todos los reconocimientos habidos y por haber, una lección de elipsis que nos cuenta toda la vida de su protagonista y que no deja ni un solo ojo seco en las salas.

Menciones especiales: El abrasivo, malhablado y manipulador Malcolm de "In the loop", el destino de Sam en "Moon", Patricia Clarkson en "Si la cosa funciona", los títulos de crédito, a ritmo de "Times they're a-changing" de Bob Dylan, de "Watchmen" y los DJs chalados y divertidos de "Radio pirata".

Música de la semana: Wong Kar-Wai generó una expectación con "My blueberry nights" que luego la película no pudo igualar, pero nos dejó algunos momentos inspirados y la canción más jazzy que Norah Jones ha hecho en bastante tiempo, "The story".
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