06 diciembre 2009

Teleadicciones de 2009 (I)

Ha llegado el momento de empezar a recordar algunos de los mejores instantes televisivos del último año. Sí, yo también reniego de la inundación de listas que sufrimos en cuanto se acerca el final del año, pero luego me encanta hacerlas. Hasta el punto de que no soy capaz de dejarlas en 10 momentos, o en 15 series o en cinco grandes episodios, por lo que va a ir dividida en dos partes, una hoy y otra el próximo domingo. Y me reservo la opción de ampliarla con listas posteriores de mejores parejas o mejores frenemies, o lo que se me ocurra por el camino. Vamos al turrón.

- "That's how Sue C's it": De los nuevos estrenos de la temporada, pocos hay que te pongan una sonrisa tontorrona en la cara y no se te borre en 42 minutos como "Glee". Tiene sus altibajos y sus decisiones estrafalarias y caricaturescas (menos mal que Terri, la mujer de Will, se convierte en más humana en el episodio de esta semana, el 12º), pero solamente con las borderías de Sue Sylvester ya es suficiente para mí. Cuando, además, logran un número musical acertado (se les dan mejor los clásicos de Broadway), Kurt anda por ahí y Rachel saca su lado más Tracy Flick, ya es redondo.

- Olivia Scully: Las semejanzas de "Fringe" con "Expediente X" se han acentuado en la segunda temporada, y yo me lo paso mucho mejor con ella. En 2009, las peripecias de Olivia, Peter y el gran Walter han dado un interesante paso adelante y esa "guerra fría" entre las dimensiones paralelas está dando para algunos momentos que hacía más de una década que no se veían en la tele yanqui. Y Walter es uno de los mejores personajes del año, además. ¿Cómo es que John Noble no ha sido aún reconocido por él?

- "Badly done, Emma": La BBC entrega todos los años un par de adaptaciones literarias de clásicos, algunas realmente deliciosas como "Emma". Con humor, ritmo y unas estupendas interpretaciones, las maquinaciones casaderas de la señorita Woodhouse resultan muy divertidas. Además, este año también he visto dos adaptaciones de Dickens realmente redondas como "Little Dorrit" y "Bleak House", y ando por la mitad de "Cranford".

- "Go, Lions!": La supervivencia de "Friday Night Lights" más allá de una primera temporada con una audiencia que, en buena lógica, la tendría que haber llevado de cabeza a la cancelación siempre será una de las mejores sorpresas de los últimos tiempos. Así hemos podido disfrutar de un Dillon dividido que está dejando unos momentos de los que te hace lamentar que su público mno sea más amplio y que los Emmys y los Globos de Oro la ignoren sistemáticamente. Es la serie que recoge el testigo de "The Wire", "The Shield" y "Galáctica" en ese aspecto.

- Familias de risa: A todos los críticos se les llena la boca hablando del regreso de la comedia, como si ésta se hubiera marchado de misiones y hubiera vuelto ahora en plan triunfal. Es cierto que la sitcom más tradicional ha regresado con algunas innovaciones, y lo ha hecho garantizando risas con la familia alocada de "Modern family", con los sensacionales Cameron y Manny. Y aunque parece haber caído un poco en desgracia con los fans, la familia de amigos de "Cómo conocí a vuestra madre" continúa haciendo chistes a partir de los personajes, y no a costa de ellos.

- El Doctor y los 456: Este verano, "Torchwood" dio un salto cualitativo muy significativo con la miniserie "Children of Earth", una historia que realmente llevó hasta sus últimas consecuencias la idea de hacer un spinoff más adulto de "Doctor Who". Pero ésta, por su parte, aprovechó que el fin del Décimo Doctor se acerca para dejar también sus gotitas de oscuridad, sobre todo tras el final que se le da a Donna.

- The good Kalinda: "The good wife" es más que la serie de abogados que parece en la superficie, y aunque la lucha diaria de Alicia por salir adelante a pesar del escándalo en el que está envuelto su marido es el centro de la serie, y esta muy bien presentada, es Kalinda el personaje del que es más fácil hacerse fan con sólo dos de sus caras de póker.

- "¡Iré a por todos vosotros!": Si hay que quedarse con unos pocos momentos del tramo final de episodios de "Galáctica", yo diría que podríamos dejarlo en cierto descubrimiento que Starbuck hace en cierto planeta, en el motín de Zarek y Gaeta (y la respuesta que reciben de Roslin), y en la despedida de Adama y Kara: "¿Qué escucha, Starbuck? - Nada más que la lluvia, señor". Y el final, por usar por fin la versión de Jimi Hendrix de "All along the watchtower".

- Extraterrestres descafeinados: Las series nuevas de ciencia ficción no han dado todo lo que prometían esta temporada. Dejando de lado "FlashForward", ni lo poco que hemos visto de "V" ni una "Stargate Universe" que sí va mejorando han sido especialmente destacables. Menos mal que estoy desempolvando del baúl de los recuerdos "Babylon 5". ¿Es mucho pedir que Ivanova se pase por una de las dos para animar el tema? ¿Y que Anna se zampe de una vez una rata? Así las cosas, lo mejor del género este año ha sido "Virtuality", que no pasó del piloto.

- La Doble B: Es muy curiosa la gran visibilidad que, de golpe, ha adquirido "Bones" en 2009. Lo que no ha sido óbice para que sigan con sus cadáveres asquerosos, sus bromas varias y su acercamiento progresivo de Booth y Brennan. No todo lo que pasa ahí está sólo en sus cabezas. Y un procedimental puede ser tan divertido como una comedia convencional. O más.

Música de la semana: Me hace gracia que los realities de Cuatro utilicen algunas canciones de fondo que no son, ni por asomo, como las que se pueden escuchar en "Gran Hermano" o en la lista de los 40 Principales. En "Pekín Express" ya han utilizado las músicas de "Perdidos" y "Galáctica", y el viernes cacé en "Ajuste de cuentas" un poco de "I was made for you", de She & Him. Estos chicos están por todas partes.
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