25 noviembre 2010

Cry me a river

¿Quién no ha llorado alguna vez viendo una película, o una serie? O, por lo menos, se ha emocionado hasta tal punto, que le da un poco de vergüenza que alguien pueda verlo en ese estado por una escena en un capítulo de televisión. Pero a veces no podemos remediarlo. Y desde "Day Zero" nos proponen que, si nos atrevemos, reconozcamos aquí cinco series con las que hemos llorado o nos han dejado emocionalmente para el arrastre. Creo que esta lista será de cinco más un bonus que, si te pilló en su momento en la edad adecuada, tenía la capacidad de traumatizarte de por vida. Y no, no es la muerte de Chanquete en "Verano azul".

5.- The Walking Dead: Perdonad que empiece con esta trampa tan flagrante porque, al fin y al cabo, prácticamente se acaba de estrenar, pero pocos finales de capítulo he visto tan devastadores como el del 4º episodio de esta serie. No tanto por todo lo que pasa de repente, como por la reacción de uno de los personajes, que además se nos muestra en un plano corto bastante más largo de lo que podríamos esperar, o de lo que yo esperaba. Ahora que lo pienso, más que de llorar, es de dejarte hundido.

4.- Torchwood: Ya sabemos que, cuando se pone, Russell T. Davies puede darnos unos hachazos emocionales que ríete tú de Shonda Rhimes y sus finales de temporada en "Anatomía de Grey". Es cierto que, en la tercera temporada, hay una muerte que duele especialmente, pero es el final de la segunda el que de verdad tiene la capacidad de dejarnos los ojos anegados en lágrimas. Esa conversación entre esos dos personajes... Y, encima, veníamos de un capítulo tan sombrío como "Adrift" para dejarnos aún más tocados.

3.- Urgencias: No sé si esto puede considerarse un spoiler, dados todos los años que han pasado desde su emisión original, pero ahí lo dejo por si acaso. A los que habéis visto al menos hasta su novena temporada, os tengo que preguntar una cosa. ¿Cuántos lograsteis no llorar cuando muere el doctor Mark Greene? Mira que los médicos del County General sufrieron penalidades y, en las últimas temporadas, aquello parecía el rosario de la aurora, pero lo de Greene fue especialmente duro.

2.- Friday Night Lights: Ésta es otra serie en la que a muchos de sus personajes parece que los haya mirado un tuerto, pero se las apaña para que el tema no se deslice hacia la explotación de desgracias. En las cuatro primeras temporadas, Matt Saracen afronta con mayor o menor dignidad todos los obstáculos que le van surgiendo, y le surgen unos cuantos, hasta que llega uno que sí es superior a sus fuerzas. El momento más emocionante, para mí, no es "The son", el estupendo episodio que lidia con ese obstáculo, sino el final del anterior, cuando descubrimos lo que pasa antes de que nadie tenga que decirlo.

1.- Battlestar Galactica: La sorpresa de que el final de "Perdidos" lograra emocionarme me reconcilió con su sexta temporada y con algunos de sus personajes, pero no es nada comparable al final de esta serie y, muy especialmente, el destino de Roslin. Las sucesivas despedidas entre algunos personajes, la música, el último plano de Adama...

Bonus: Todo esto, de todos modos, se queda corto ante el final de "David, el gnomo". En mi descargo, diré que aún ni había cumplido los 10 años, pero reto a cualquiera que lo viera siendo niño a que diga que no se le escaparon unas lagrimillas. Ni con la muerte de la madre de "Bambi".

P.D.: Por cierto, que el título de la entrada no es debido a cierta canción de Justin Timberlake, sino a un standard de jazz muy popular. Igual alguno lo recordais, en la versión de Julie London, de esta escena de "V de Vendetta".
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