20 noviembre 2010

Los viernes paralelos

Desde hace unos meses, Fox sabe que se encuentra en una encrucijada. En primavera, se anunció que Simon Cowell abandonaría "American Idol" esta temporada para lanzar, en otoño, la versión estadounidense de "X Factor", y las audiencias del concurso musical la pasada midseason experimentaron un descenso que, aunque continuaron dándole a Fox el liderazgo los martes y los miércoles, las situaron en unos niveles más terrenales y menos "Estrella de la Muerte". Por otro lado, de golpe se han encontrado con que los martes (que es el primer día de la semana que suele emitirse "American Idol") ya tienen un ocupante que funciona perfectamente sin necesidad de ninguna ayuda, como es "Glee", y que los movimientos que hizo la CBS en verano le han funcionado a la perfección. Además, los dos nuevos jueces del concurso son Jennifer López y Steven Tyler, que en teoría deberían compensar con su famosez el tirón de las borderías de Cowell, así que Fox ha vuelto a hacer de las suyas y ha presentado un calendario de midseason que vuelve a revolucionar toda su parrilla.

El principal cambio es, para no estorbar a "Glee", cambiar "American Idol" de su esquema martes-miércoles a miércoles-jueves, un movimiento con el que han coqueteado alguna que otra vez. Los jueves, además, se emitiría a las 8, con lo que el reinado de "The Big Bang theory" y "S*#! my dad says" se ve seriamente amenazado (ése es seguramente el objetivo de Fox). Pero esto tiene un daño colateral evidente y con consecuencias potencialmente desastrosas, que es la mudanza de "Fringe" al tan temido viernes. En las dos últimas temporadas, las cadenas han intentado demostrar que esa noche de la semana les importa más allá que para dejan languidecer series al borde de la cancelación. La CBS estrenó este año "Blue Bloods", por ejemplo, y originalmente, era el horario en el que la ABC iba a situar "Body of proof". Sin embargo, la realidad acabó imponiéndose. Lo único que Fox tiene ese día es "The good guys" y, al igual que "Running Wilde", ni siquiera tiene hueco en el nuevo calendario.

Lógicamente, este destierro al "cementerio" no es precisamente un buen augurio pero, como ocurrió cuando se estrenó "Dollhouse", siempre se le puede buscar el lado positivo (que es lo que hago yo cuando a las series que me gustan les pasan estas cosas). Por un lado, el listón está muy, muy bajo. "The good guys" tuvo la semana pasada menos de tres millones de espectadores y 0,2/2 en las demográficas, mientras los datos de "Fringe" estuvieron por debajo de los cinco millones y creo que 1,9/4. La clave para sobrevivir es mantenerlos. Además, es una de las series más grabadas y vistas en diferido y parece que, sólo por eso, en la cadena aún estarían dispuestos a darle el beneficio de la duda. "Fringe" se muda allí en la tercera temporada y no en la segunda, como "The Sarah Connor chronicles", o como "Dollhouse" que se estrenó allí y, aun así, logró una segunda temporada que hasta pilló con el paso cambiado a Joss Whedon.

Si seguimos buscando el lado optimista, hace dos temporadas, The CW desplazó al viernes a "Smallville" con la idea de dejarla apagarse lentamente y cancelarla, pero sus audiencias se recuperaron y acabó teniendo una décima temporada que, esta vez sí, será la última, y que parece que sigue funcionando bien. "Fringe" es menos escapista que "Supernatural" (que será su competencia directa), pero tiene tras de sí mayor apoyo crítico. No lo va a tener fácil, pero quizá el viernes pueda ser su salvación. Crucemos los dedos y esperemos que Walternate tenga un plan.
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