01 noviembre 2010

El último touchdown

AVISO SPOILERS: Sólo por si acaso, lo que sigue es una pequeña reflexión sobre el principio de la quinta temporada de "Friday Night Lights". Ya sabéis qué pasará si no vais al día.

"Friday Night Lights" ha alcanzado su año senior, en el último en el que está en el instituto o la universidad y le toca empaquetar sus cosas y marcharse, empezar otra etapa (en este caso, la de las series finalizadas en su tiempo, que no canceladas). Es un poco extraño escribir sobre el inicio de una quinta y última entrega sin especular sobre cómo puede acabar. El cierre más perfecto (en aquel momento) lo dio la tercera temporada, con la imagen de Eric y Tami de pie sobre el ruinoso estadio de los East Dillon Lions, y lo que nos deparen estos 13 episodios está abierto a nuestros intentos de adivinarlo. Obviamente, ya conocemos cómo es East Dillon, los problemas que tiene y las dificultades a las que se enfrentan sus alumnos, así que es de suponer que profundizaremos un poco más en ellos. Seguramente, veremos madurar a Vince, a Becky, a Jess, a Luke... El primero es quizás el más interesante y mejor dibujado de todos, tal vez porque tiene que trabajar de cerca con el entrenador y, como atestigua el Matt Saracen de la primera temporada, eso suele dejar buenos momentos.

Aunque los Lions ya no sean el hazmerreír de la liga, aunque Eric siga teniendo dificultades presupuestarias y Tami tenga que lidiar otra vez con chicos problemáticos (con lo que ambos van a seguir desempeñando ese papel de figuras paternales no oficiales para medio Dillon), en realidad parece que esta quinta temporada va a ser más sobre las ausencias. ¿Cómo va a afrontar Becky que su madre no está, o Billy la culpa porque Tim esté en la cárcel? ¿Cómo llevarán Eric y Tami el síndrome del nido vacío ahora que Julie se ha ido a la universidad? En "Friday Night Lights", la sombra que arrojan las personas que no están siempre han sido determinantes, especialmente si esas sombras son las de un familiar. Será difícil que algunos de los traumas de los nuevos personajes iguale el de la familia Saracen, pero habrá qué ver por dónde se mueve la trama de Becky viviendo en casa de Billy Riggins, y cómo Vince asume esa figura paterna para los hermanos pequeños de Jess.

Por lo que se ha contado, vamos a tener de vuelta en Dillon a bastantes de los personajes que iniciaron la serie, pese a que es inevitable que haya que decir adiós a otros como Landry (nunca suficientemente aprovechado, en mi opinión, o directamente mal aprovechado), y no será raro que el vacío que la marcha de Julie deja en casa de los Taylor vayamos a sentirlo nosotros también conforme nos acerquemos al final. Por ahora, "Friday Night Lights" ha empezado colocando a los personajes en los lugares donde deben estar para más adelante y, como decían algunos críticos estadounidenses, es verdad que este inicio carece de la tensión y de la sensación de lucha contra los elementos que tenía el de la cuarta temporada, pero esta quinta temporada bien puede ser de mecha lenta. Si van montando poco a poco las piezas para alcanzar el clímax final, será como ganar un partido anotando un touchdown en el último segundo (un clásico tanto en los Lions como en los Panthers). Será difícil que superen la temporada anterior, pero esta serie nunca ha sido de resoluciones rápidas. Todo necesita su tiempo.
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