26 julio 2007

Los días después

El revuelo que armó "Jericho" el año pasado fue tremendo. No porque fuera un éxito de audiencia, o porque despuntara por ser novedosa, sino por su muerte y resurrección al final de la temporada, motivada por la reacción de unos fans devotos (y que tenían dinero para comprar toneladas de cacahuetes). Lógicamente, era de esperar que, en cuanto la estrenase Telecinco, la curiosidad moviera a muchos espectadores, para los que esta serie es una opción de pasar el rato en las noches veraniegas. De momento, en España está manteniendo una audiencia bastante decente, pero no se puede decir que vaya a pasar a la historia de la televisión más que por el fuerte poder de convicción de sus seguidores.
La trama que recorre toda la temporada de "Jericho" es suficientemente intrigante para ir viendo más episodios. Desde el pueblo se ve un gran hongo nuclear en la dirección de Denver y, acto seguido, se queda incomunicado. Nadie responde a sus avisos por radio, no hay televisión... Sólo hay un personaje, el recién llegado Hawkins, que parece saber algo más que el resto (y que parece formar parte de algun tipo de plan relacionado con las bombas), pero el pueblo está informativamente a oscuras. Por diversos medios nos enteramos de que ha habido más ciudades atacadas y de que, incluso, se dispararon misiles desde suelo estadounidense, pero poco más. Hay un par de golpes de efecto bien logrados (las chinchetas con las que Hawkins marca las ciudades atacadas, sin que las veamos, y el informativo chino que se capta en la tele del bar en medio de muchas interferencias) y realmente se intuye alguna maquinación a gran escala. Eso, bebiendo directamente de las películas que trataban la paranoia anti-comunista nuclear de la Guerra Fría, es lo que sostiene el interés, porque cuando deciden enfatizar las relaciones personales entre los habitantes del pueblo, el edificio se resquebraja. Intenta seguir el modelo de "Perdidos" olvidando que en esa isla, además de misterios extraños, hay personajes muy interesantes.
El referente más claro de "Jericho" es la película "El día después", en la que un pequeño pueblo de Kansas debía lidiar con las consecuencias de un ataque nuclear en plena Guerra Fría. Si ésta apostaba por mostrar gráficamente todo, en la serie optan por el desconocimiento y por ir revelando, poco a poco, el tapiz de los acontecimientos. Me perdí los dos capítulos del martes pero, por lo que he ido viendo, mientras aún se desconoce quién los atacó, Hawkins puede indicar alguna conspiración, o algo así, de alto nivel, que sabía lo que iba a pasar y estaba preparándose para actuar en los días siguientes. El resto del pueblo presenta muy poco interés, con relaciones encorsetadas en el cliché, discursos patrióticos que intentan reflejar el panorama actual post 11 de septiembre y un protagonista, Skeet Ulrich, rescatado de entre las nieblas de los 90 y la generación X.
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