10 marzo 2010

En la ciudad

El cine y la televisión son, en gran parte, trucos de ilusionismo. Sólo así se consigue llevarnos a la Roma pre-imperial o se logra hacernos creer que esa calle de Los Ángeles (o Vancouver) es Nueva York, o San Francisco o Washington o cualquier otra ciudad. Las pantallas verdes (o azules) todo lo pueden. Así se pueden rodar, por ejemplo, las series de "CSI" en Burbank (Califonia), con esporádicos viajes a Las Vegas, Nueva York y Miami para rodar algunas escenas y planos generales, o hacernos creer a todos que los de "Life unexpected" no están en el sur de Canadá, sino en Portland, Oregón (aunque ambos lugares comparten la lluvia persistente).

No todo el mundo puede permitirse grabar la serie en el lugar donde está situada la acción, pero los que sí lo consiguen, luego tienen que sacarle partido y convertir esa ciudad en un personaje más. Todas las críticas sobre la nueva serie de la HBO, "How to make it in America", coinciden en que el modo en el que presenta Nueva York te hace prácticamente sentir que estás allí, con esos dos amigos que quieren triunfar en el mundo de la moda (¿es la moda? No la he visto, no estoy muy segura). Otro estreno del cable de este año, pero de USA, "White Collar", saca mucho a sus personajes a las calles de la ciudad, aunque su Nueva York es más de postal, más tipo "Gossip girl" (con sólo un poco menos lujo).

Las series de policías pueden exprimir los escenarios y mostrarlos de modos diferentes. "Southland" aprovecha las calles de Los Ángeles del mismo modo que "Life" se valía, sobre todo, de su luz, y el Baltimore de "The Wire" está intrínsecamente unido a la serie (y pensar que el ayuntamiento estuvo a punto de denegarles los permisos para rodar). David Simon volverá, probablemente, a hacer lo mismo con su nueva serie, "Treme", ambientada y rodada en la Nueva Orleans post-Katrina. Mientras "Dexter" sólo está en Miami de boquilla (se rueda en California), "Burn notice" aprovecha sus calles, su cercanía a los Everglades, sus playas y sus casas en Miami Beach, y aunque Dillon no existe, en "Friday Night Lights" utilizan todo lo que tienen a mano en las afueras de Austin (Texas), donde ruedan la serie. Bastantes de los bares, tiendas y casas que salen en sus capítulos son reales. Y el desierto y el cielo azul que vemos en "In plain sight" son de verdad los de Albuquerque (Nuevo México), donde Mary y Marshall se dedican a proteger a testigos en peligro.

Dependiendo del género de la serie, no es necesario que sean tan puntillosos con el escenario como para trasladar allí a todo el equipo, porque puede no resultar beneficioso desde un punto de vista financiero (la pasta siempre manda). Pero, por supuesto, utilizar el escenario en tu favor, para potenciar la historia y otorgarle una atmósfera, siempre te dará unos puntos extra sobre tu competencia.
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