29 marzo 2010

La rebelde Zoe

ALERTA SPOILERS: "Caprica" acaba de terminar la primera mitad de su primera temporada, y va a tomarse ahora unas vacaciones hasta septiembre y octubre. Como vamos a hablar de las cosas que pasan principalmente en ese último capítulo pre-hiato, es mejor que no sigáis leyendo si no lo habéis visto. So say we all.

En todas las entrevistas sobre "Caprica", Ron Moore siempre explica que lo que intentan hacer es una soap opera de primetime encuadrada en la ciencia ficción. Así están estructurados los capítulos, con muchas escenas cortas que alternan varias tramas, y así han puesto el acento sobre los personajes y sus dilemas en estos primeros nueve episodios. El último, no obstante, ha introducido un elemento de más acción y tensión con esa incipiente guerra civil dentro de los Soldados del Único por el control de la organización y con el intento a la desesperada de Zoe de escapar del laboratorio de su padre antes de que borren el chip del cylon y la destruyan para siempre.

Esta subtrama podría haberse titulado "Zoe se quiere suicidar" (así iba a llamarse esta entrada, de hecho). Tras intentar por todos los medios no revelar ante su padre que, efectivamente, su avatar está dentro del único robot que es de verdad operativo, de pronto sus opciones de huir hacia Gemenon se reducen drásticamente. El pobre Philomon acaba muerto porque, evidentemente, no es lo mismo que te empuje una adolescente que un robot de dos metros de altura y varias toneladas de peso, y Lacy hace lo que puede para seguir adelante con el plan de Zoe, pero los planes de Barnabas (o James Marsters haciendo de esos malos que tan bien se le dan) discurren por otro camino, que incluye probar su lealtad convirtiéndola en un miembro operativo de su célula. Tengo curiosidad por ver cómo evoluciona Lacy y cómo afronta que sus actos tienen consecuencias (y que la hermana Clarice se libra de la bomba). Resultado, que Zoe/U-87 se encuentra en la posición de intentar una huida a la desesperada que, por supuesto, no acaba bien.

La pugna entre Daniel y Zoe por el control del cylon, y los intentos de ella de construir su propia identidad, separada de la Zoe real y del cuerpo físico del robot, son de lo más nteresante que ha hecho la serie hasta el momento. El truco de alternar al cylon y a Zoe es muy efectivo, y explotó gran parte de su potencial en la tortura psicológica a la que Daniel somete al robot para intentar que el avatar de su hija se muestre. Evidentemente, U-87 no habrá quedado del todo destruido en el choque contra la barrera de policías, pero será interesante ver cómo se recupera la Zoe virtual de todo esto. Y hablando del mundo virtual, también resulta curioso ver a Tamara Adama a lo Neo en New Cap City, aunque ahora que, por fin, ha logrado cortar los lazos con su padre, me intriga ver qué papel va a jugar en el resto de la temporada, si va a jugar alguno.

Los Adama, por ahora, se ven demasiado desconectados del resto de la serie, incluso a pesar de que Sam Adama pide a gritos que le den más cancha, y tampoco está muy claro qué pinta Amanda en todo esto (si sobrevive a su salto desde el puente). Sin embargo, es posible que sea en la segunda mitad de la temporada donde "Caprica" muestre de verdad sus cartas y las cosas de las que puede ser capaz. Los primeros capítulos han pasado mucho tiempo construyendo el mundo y situando a los personajes en sus posiciones del tablero y supongo que, a partir de ahora, veremos una serie un poco diferente. Sí, hay defectos, cosas que no termino de ver y otras que son hallazgos interesantes, pero sigo interesada y tengo la suficiente curiosidad para continuar hasta el final de esta temporada. Si las audiencias después del hiato mantienen la ligera tendencia al alza que han vivido estos últimos episodios, quizás Syfy la renueve por una segunda entrega. Por ahora, esperaremos a ver por dónde salen entonces y qué pasa cuando lleguen todos a Gemenon (porque no dudo que lo harán).
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