27 mayo 2010

Tres bodas con Wesley Snipes

ALERTA SPOILERS: "30 Rock" ha terminado la cuarta temporada y, aunque creo que no pasa nada por enterarse de spoilers, si no la has visto y no quieres estropearte los chistes, mejor es que lo dejes aquí. Como diría Kenneth, nos vemos en el cielo.

Creo que más de una vez hemos hablado de que lo que "30 Rock" intenta hacer todas las semanas es bastante difícil. Sus capítulos se construyen sobre una sucesión imparable de chistes, gags visuales y diálogos absurdos, y cuando todos funcionan a la perfección, no hay quien la iguale. Pero, lógicamente, ese nivel de maestría no siempre se logra. En esta cuarta temporada ha habido algunos altibajos y algunas tramas que no terminaban de cuajar del todo bien, pero lo cierto es que los dos últimos capítulos han cerrado con una divertida sucesión de lizzasters la temporada, todos girando alrededor de Liz, Jack y sus intentos (fallidos, de momento) por conseguir al hombre/mujer de sus sueños. Además, como buen final de temporada, ha tenido bodas (tres, nada menos), bebés (el embarazo de Avery) y sólo ha faltado un tiroteo (creo que hacen algún chiste a ese respecto).

Ese momento a lo "Elige tu propia aventura" con la Biblia de Liz en la boda de Floyd ha sido uno de los puntos álgidos, puntuado por la aparición por todas partes de Wesley Snipes. La verdad es que en estos episodios, Michael Sheen ha estado realmente divertido con sus intentos de convencer a Lemon de que son "settling soulmates" (es intraducible, lo siento) y mostrándose a la vez adorable y patético, más de lo segundo que de lo primero. Hasta que aparece el piloto Carol (Matt Damon), que parece demasiado perfecto para ser verdad, Wesley está a punto de convencerla de que se casen. Lo curioso de esos dos capítulos finales es que, a pesar de la gran cantidad de estrellas invitadas que pasan por ellos (Elizabeth Banks es realmente divertida como Avery), son las habilidades de Alec Baldwin y Tina Fey las que los sostienen, hasta el punto de que el penúltimo, con Liz de correveydile entre Tracy, Dotcom y Grizz por la boda de éste último, muy bien podría ser el que ella envíe a los Emmy.

Mención especial merece Jack McBrayer con ese pobre Kenneth que acaba la temporada despedido (¡¡no!!). El discurso final, todo borracho, deriva en una total y absoluta declaración de amor hacia todos sus "jefes", cuando apuntaba al principio a una diatriba más acorde con su enfado y decepción. Pero Kenneth no es así, e incluso cuando la televisión le rompe el corazón, él no puede dejar de amarla incondicionalmente, y de querer a esa panda de locos que la hacen posible. Del mismo modo, por muchos chistes que no funcionen, estrellas invitadas que no cuajen y tramas que no vayan a ninguna parte, a mí ya me resulta imposible dejar de querer a Liz y Jack. Y a ese coro de gospel que canta la sintonía de la serie como cierre del episodio.

P.D.: La foto de arriba no es de la cuarta temporada, sino del principio de la tercera, cuando Liz y Jack interpretan un momento clásico de culebrón para deleite de Kathy Geiss (y como modo de Jack de manipularla y ascender rápidamente). Lo traigo aquí porque era una especie de parodia de todos los shippers de esa pareja, que esta temporada han tenido vidas sentimentales bastante azarosas (más en el caso de Jack), y por estas declaraciones de Tina Fey en los últimos upfronts de la NBC en las que dejó claro, por si no lo estaba aún, que Liz y Jack nunca estarán juntos.
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