26 mayo 2010

Los ángeles de J.J.

J.J. Abrams tiene reputación en Hollywood de montar unos ingeniosos y enrevesados puzzles tanto en sus películas como en sus series, de manejar el buzz interneteril como pocos, de ser el máximo aspirante a suceder a Steven Spielberg en su trono de "rey Midas" y de escribir papeles de mujeres fuertes y decidas. Este último aspecto es más cierto en la televisión, donde ha lanzado a una actriz prácticamente desconocida a la fama en cada una de sus series en lo que se tarda en decir "upfront". Cada vez que se sabe que está metido en un nuevo proyecto, empieza todo el mundo a especular con qué actriz será la que entre en ese grupo de "chicas Abrams" que él ha descubierto en cada una de sus series.

La que inauguró esta suerte de "chicas Almodóvar" de la televisión estadounidense (aunque casi ninguna ha coincidido en otros trabajos con las demás, con alguna excepción) fue Keri Russell, protagonista de "Felicity". Ésa fue la primera serie creada por Abrams y, curiosamente, no tenía ningún misterio en su centro ni había espías ni agentes de la ley; sólo una chica que se va a la universidad a Nueva York detrás del chico que le gusta. Russell tenía en su haber bastante televisión (incluida una breve "Malibu Shores", con Charisma Carpenter, que sonaba a culebrón playero de lujo), pero nada especialmente reseñable, antes de que sus rizos obsesionaran a millones de fans entre 1998 y 2002. En "Felicity", además, Abrams descubrió a la protagonista de su siguiente proyecto, "Alias", y la que seguramente sea la más famosa de todas sus "chicas", Jennifer Garner.

Garner también tenía en su currículum mucha televisión y papeles pequeños en películas muy hollywoodienses como "Atrápame si puedes" y "Pearl Harbor", y "Alias" fue su trampolín al éxito (previo paso por cosas olvidables como "Elektra"). También fue la serie de mayor relevancia de Abrams hasta que llegó "Perdidos", en la que encontramos al caso más claro de "sacada de la oscuridad" de todas ellas, porque Evangeline Lilly no había hecho más que apariciones como extra antes de que le cayera el papel de Kate, el primero que hacía con diálogo. Su descubrimiento fue una de las historias que más se contó en la primera temporada de la serie, y lo cierto es que es la única de todas que era una completa debutante cuando Abrams llamó a su puerta.

Lilly, nacida en Canadá, fue también la primera no estadounidense en entrar en este club, y tras ella vendría la australiana Anna Torv, una cara totalmente nueva en Estados Unidos a no ser que alguien la hubiera visto en, por ejemplo, un episódico en "Las hermanas MacLeod" o en la primera temporada de "Mistresses", que rodó en Inglaterra. Así, una desconocida acababa protagonizando "Fringe" junto a gente ya más curtida en el sector como Joshua Jackson o John Noble. Y otra cara prácticamente inédita en USAmerica será la protagonista femenina de la nueva serie de J.J. Abrams, "Undercovers". En este caso, la inglesa Gugu Mbatha-Raw puede presumir de haber sido recientemente Ofelia en el "Hamlet" de Jude Law, y tiene a sus espaldas un buen montón de títulos en el Reino Unido, incluyendo "Spooks", la hermana de Martha Jones en la tercera temporada de "Doctor Who" y la breve "Bonekickers".

Todas ellas fueron creciendo poco a poco en sus respectivos papeles y algunas se adueñaron de la denominación "revelación de la serie" aunque con ellas hubiera otros compañeros de reparto tan desconocidos al principio y tan merecedores de ese título como ellas. Con la película de "Star Trek" lanzó a Zoe Saldaña antes de que la "pintaran" de azul en "Avatar" (Saldaña, curiosamente, había trabajado en "Six degrees", una serie fallida en la que Abrams era productor). Debe ser algo de esas mujeres televisivas que Abrams se saca de la chistera.
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