01 mayo 2010

El estilo de Veronica Lake



El género negro nunca se pasa de moda. No ya sus dictados, su crítica social, su centro entre los desfavorecidos o los que, por las razones que sean, se convierten en criminales, sino simplemente su look. El estilo con el que se rodaban las películas noir de los 40 (heredado del expresionismo alemán) ha pasado a convertirse en una línea básica para los thrillers y las películas de misterio, y aquellos diálogos irónicos (que eran comunes también a la screwball comedy) se ven muy de vez en cuando, pero siguen siendo muy influyentes. El género se ha transformado en la actualidad y ya no bebe de aquellas elecciones estilísticas de los 40, quedándose con su verdadera y última razón de ser. Pero siempre es muy divertido encontrarse homenajes y regresos a aquella década, sus tipos duros, sus femme fatalles, sus fedoras, su humo de cigarrillos y sus estupendos vestidos. Las referencias autoconscientes pueden ser muy divertidas.

De las diferentes líneas argumentales de "Caprica", una de las que mejor aceptación ha tenido es la del mundo virtual de New Cap City, que traslada todo ese look noir clásico a un juego a lo "Matrix", deudor de los relatos pulp de detectives (la serie, de por sí, ya tiene un aire retro importante, más en la línea de "Gattaca"). El tan traído y llevado capítulo musical de "Fringe" abraza también los códigos estilísticos del lado clásico del género, y Dunham se convierte en una heredera de Phillip Marlowe que también va de dura pero, en el fondo, es una romántica incurable. No es el único homenaje o referencia más o menos velada del capítulo (la promo que hizo Fox es simplemente genial), porque hay uno muy claro a "Chinatown" (cuando Dunham rompe una luz trasera del coche de Nina para seguirla) y el laboratorio de Walter, con las plantas y él en la silla, me recordaba al invernadero del general Sternwood en "El sueño eterno".

Los guionistas de la serie dicen que se les ocurrió la idea después de ver la portada que hizo "Entertainment Weekly" para su número de otoño (aunque luego le añadieron sus toques steampunk), una portada que estaba en la línea de una de las fotos promocionales que Fox hizo para "Bones", muy de portada de revista pulp (ésta y "Fringe" tuvieron también sus fotos alrededor de un agujero, como para reforzar más que se emiten una detrás de la otra). La ligera digresión que ese "Brown Betty" supone en la segunda temporada de "Fringe" la vuelve a entroncar de nuevo con "Expediente X" y aquel "Triangle", con Mulder trasplantado a la Segunda Guerra Mundial, pero no es la única serie que ha tenido estos homenajes estilísticos. Hasta "One Tree Hill" tuvo el suyo, creo que, además, dirigido por Chad Michael Murray.

Dicho todo esto, no es ningún secreto que la traslación de Phillip Marlowe a nuestros días por la que yo tengo debilidad es "Verónica Mars", noir hasta en su título. La unión de Raymond Chandler y el instituto funcionaba perfectamente, aunque no era tan curiosa y literal en sus diálogos como "Brick", una película realmente particular, pero interesante por su condición de pequeño experimento (y por Joseph Gordon-Leavitt, que puede con lo que le echen).
Publicar un comentario en la entrada