19 julio 2008

Un doctorado en "horribilidad"

Las tres partes de "Doctor Horrible's Sing-Along Blog" van a entrar, seguro, en muchas de las listas de lo mejor del año en cuanto llegue diciembre. Lo que será todo un hito para una pequeña serie concebida para ser emitida por Internet (y que puede verse gratuitamente sólo mañana), que no ha contado con el apoyo financiero de ningún estudio y que se ha hecho sin las ataduras de una productora ni los plazos marcados por la producción televisiva normal. A Joss Whedon se le ocurrió la idea durante la huelga de guionistas, y la libertad de la que ha disfrutado se nota.

Seguro que todos sabéis de qué va: tenemos al Doctor Horrible tramando sus planes para entrar en la Malvada Liga del Mal, planes que siempre le estropea el Capitán Hammer (o Martillo), a la vez que lucha con su timidez por acercarse a Penny, una chica con la que coincide en la lavandería. Todo está contado como un musical de los de toda la vida, con sus canciones que avanzan la acción y presentan a los personajes, y con un humor y un cuidado por el detalle aún más destacable por el bajo presupuesto manejado para rodarlo todo en siete días, aprovechando un parón en el rodaje de "Cómo conocí a vuestra madre" para que Neil Patrick Harris estuviese libre.

Y es que Harris es el Dr. Horrible de una manera digna de mención. Como Barney Stinson ya sabíamos que tenía un gran timing, y que podía transmitirnos que, a pesar de su exterior, Barney es también un tipo vulnerable y con su corazoncito (esa mirada al final de la tercera temporada), y como este villano con ínfulas de grandeza que, en el fondo, no es una mala persona, supera con creces todo su trabajo anterior añadiendo un evidente talento musical y una gran capacidad para el romanticismo contenido. Como se intuye desde el principio, él es el héroe de la historia, y ésta es la clásica narración de cómo Fulanito se convirtió en Superfulanito aplicada a un "malo", y con mucho más corazón que las tres películas de Spiderman, por ejemplo.

Con Harris, no debemos olvidar a un Nathan Fillion divertídisimo, y muy acertado, como ese superhéroe encantado de haberse conocido, y a una Felicia Day que clava a la pobre Penny. Además, hay un montón de cositas en los tres episodios realmente geniales, pero no acabaríamos nunca de hacer la lista. Si podéis haceros con el blog cantarín del Dr. Horrible, no os vais a arrepentir.
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