26 octubre 2008

Estas notas no se autodestruirán

1.- La estupidez y el crimen siempre han estado unidos en muchas de las películas de los hermanos Coen. Todo el desastre en el que se convierte un "sencillo" secuestro en "Fargo" viene motivado por la ingenuidad y la falta de luces de los implicados en él, y esa estupidez siempre degenera en violencia sin sentido. "Quemar después de leer" no es "Fargo", pero es que es muy difícil superar esa película, o "Muerte entre las flores" o "Barton Fink" o "No es país para viejos", la película que, por fin, les concedió los máximos honores en los Oscars. Sin embargo, sigue siendo un título muy en su línea, un sinsentido divertido habitado por unos personajes tan tontos y mononeurona, que parece mentira que hayan llegado hasta donde llegan. Ahí esta la gracia del asunto. Todo el mundo es estúpido y paranoico, menos la mujer de Osbourne Cox (una Tilda Swinton manipuladora como ella sola) y el pobre encargado del gimnasio (Richard Jenkins, habitual de los Coen y el padre-fantasma de la familia Fisher en "A dos metros bajo tierra"). De todos los demás, Brad Pitt se lleva al público de calle con ese pelazo y esos bailes con el iPod, Frances McDormand ya debe estar acostumbrada a que su marido, Joel Coen, le dé esos papeles (también le hizo ganar un Oscar), George Clooney sigue en su línea y los dos jefazos de la CIA son ya la guinda del pastel (J.K. Simmons es muy, muy grande, por si en "Juno" y "The Closer" no nos había quedado claro). Los Coen siguen haciendo lo que les viene en gana. Y yo me alegro.

2.- El próximo jueves se cumplen 50 70 años de un programa de radio que fue un verdadero impacto; la dramatización, a cargo del Mercury Theatre de Orson Welles, de "La guerra de los mundos". Hicieron muchas más dramatizaciones ese año (de "El conde de Montecristo", "El corazón de las tinieblas" y "El hombre que fue Jueves", entre otras), pero ninguna tuvo el impacto que logró la obra de H.G. Wells. Presentada como si fuera un informativo urgente que daba cuenta de una invasión extraterrestre de Estados Unidos, provocó unos niveles de pánico e histeria colectiva totalmente inauditos para la época. Su experiencia se estudia en muchas facultades como una muestra del poder de manipulación que pueden tener los medios de comunicación (con muchas salvedades, claro), y quien crea que eso no puede volver a repetirse, no tiene más que recordar la que se montó en Bélgica hace dos años con la emisión por televisión de "Adiós, Bélgica, adiós", un falso documental que contaba la independencia de Flandes. Y aún hay gente que se basa en otro mockumentary, "Operación: Luna", para seguir dando la matraca con que el Apolo XI nunca llegó a la Luna.

3.- Creo que ya lo he dicho alguna que otra vez, pero he de reafirmarme; soy fan de Tara y la actriz que le da vida en "True blood", Rutina Wesley, y cada vez más. Ella sola roba todas las escenas en las que está (como ande también por ahí Nelsan Ellis como Lafayette, ya no hay quien despegue los ojos de ellos). Lo mejor del caso es que se graduó en Juilliard (sí, la escuela de artes en la que se ambientó "Fama") y casi enseguida la descubrió Sam Mendes y le dio un pequeño papel en "The vertical hour", una obra de David Hare que estrenaron en Broadway Julianne Moore y Bill Nighy. No es un mal comienzo.

4.- Últimamente, los fines de semana, a la hora de comer, me dedico a ver las reposiciones sin ningún tipo de orden que Antena .Neox está haciendo de "Ángel", una serie que, en su momento, Antena 3 programó en un horario sólo apto para vampiros. El de hoy creo que era "Lullaby", de la tercera temporada, y como nunca vi esta serie, me he llevado la sorpresa de ver a Julie Benz, la novia de Dexter, como Darla, la madre del hijo de Ángel. Además, se incluye una escena en la que debe ser la azotea más famosa de todo Los Ángeles, la del hotel Rosslyn. Allí se han rodado multitud de películas (incluyendo la del fotograma de arriba, "The Million Dollar hotel"). Aún me ha parecido más curioso ver a David Boreanaz en esa azotea después de que La Sexta volviera a repetir esta semana "Judas on a pole", el capítulo de "Bones" en el que Brennan encuentra su padre, y que comienza con un hombre quemado en dicha azotea (ese hotel no puede dar el pego de estar en Washington. Su cartel de hierro es demasiado reconocible por las películas).

Música de la semana: Como hemos empezado hablando de personajes a los que su neurona provoca eco en su cerebro, la elección está cantada: "Stupid girl", de Garbage, cuya cantante, Shirley Manson, da vida a una terminator en la segunda temporada de "Las crónicas de Sarah Connor".
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