31 enero 2012

La tortuga y HBO

Glacial. Es un adjetivo que suele asociarse muy a menudo con series principalmente del cable (y del cable premium, en general), series catalogadas como "de personajes" que no tienen prisa en echar la trama a rodar, que pueden permitirse el lujo de ir presentando y construyendo el mundo de la serie y sus habitantes y que no "arrancan" de verdad hasta que esas primeras piedras no están sólidamente instaladas. Casi toda la parrilla de HBO funciona así, por lo que no sorprende leer a los críticos estadounidenses afirmando que "Luck" necesita un periodo de adaptación de cuatro o cinco capítulos y que sólo entonces, cuando ya ha pasado la fase de las presentaciones, empezamos a hacernos una idea del propósito de la serie.

En la primera temporada, esta tranquilidad a la hora de poner en movimiento los resortes de la trama suele ser más acusada. En casos como "The Wire", los espectadores la necesitamos para poder familiarizarnos con todos los personajes que pululan por ahí, y en otros, tales como "Juego de tronos", hace falta para construir de cero un mundo de fantasía que resulte creíble. Si en "Los Soprano" hubieran empezado a matar gente y traicionarse unos a otros en el segundo capítulo, ¿habríamos podido seguirla sin perdernos? (oh, un momento, igual ése no es un buen ejemplo). Cada historia requiere, pide, su propio ritmo, aunque está claro que los creadores de las series sólo tienen el lujo de darle ese ritmo en contadas ocasiones. Pero no empecemos con la discusión "network=malo, cable=bueno", porque luego viene "The good wife" y rompe todos esos esquemas (muy recientes, por cierto. "El ala oeste de la Casa Blanca" no era de HBO, sino de NBC).

"Luck", tal vez, represente un salto de fe bastante importante para los espectadores. Un poco como pasa con "Treme", da la sensación de que hay zambullirse en ella sin pretender entenderlo todo desde el principio, confiando en que, según vayamos viendo a todos esos tipos que trabajan y pululan alrededor del hipódromo, iremos comprendiendo más cosas de lo que estamos viendo. La audiencia del estreno ha sido más bien flojita, aunque HBO ha anunciado que habrá segunda temporada el año que viene, y ya proliferan por varios sitios guías con indicaciones para poder seguir su trama mejor. Quizás la mejor indicación, de todos modos, es asegurarse de lo que uno va a ver antes de darle una oportunidad.

Del mismo modo que hay que ser consciente de las rarezas de Terrence Malick al ver "El árbol de la vida" y de que "The Artist" es una película muda en su 95% y en blanco y negro, cuando uno se aproxima por primera vez a "Luck", o a "Treme", incluso a "Juego de tronos", tiene que ser consciente de que la marca HBO implica muchas veces un ritmo mucho menos rápido y la falta de explicaciones claras y sencillas. Entre "Breaking Bad" y "Nikita" hay muchas formas intermedias de dar impulso a una serie, desde luego, y todas son igual de válidas, aunque no todas acogen al espectador del mismo modo.


Publicar un comentario