16 enero 2012

Los Globos de la vieja guardia

Que Ricky Gervais estuviera mucho más recatado que el año pasado, y en la línea de su primera presentación de los Globos de Oro, ha sido lo más comentado de esta nueva edición de los premios de Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood, y si eso es lo más comentado y no los galardones, ya os podéis hacer una idea de cómo de sosa fue la gala. Por mucho que, en el cartel, Gervais bromeara sobre cortarse la mordaza, se mordió la lengua y se guardó sus dardos más hirientes contra la propia HFPA, contra sí mismo, contra Madonna (que le respondió en plan "hace mucho que no beso a una chica, Ricky") y contra Colin Firth ("Es muy racista, le he visto pegar a un gatito ciego").

El resultado fue una gala en la que Gervais casi no apareció, en la que predominaron larguísimos discursos de agradecimiento y en la que hubo muy pocos momentos que se salieran de la monotonía. Hasta Dustin Hoffman parecía aburrirse cada vez que lo enfocaban entre el público (aunque las dos veces que enfocaron a la mesa de "The Hour" parecían estar pasándoselo en grande). En su apartado de cine sirvió, por lo menos, para clarificarles las cosas a los "Oscarólogos", que no terminaban de ver una favorita en medio de la temporada de premios. Los galardones de los sindicatos lo dejarán aún más claro en unos días pero, de momento, "Los descendientes" y "The artist" parten como favoritas tras haber ganado los Globos a mejor drama y mejor comedia, repitiendo premios luego para sus actores, George Clooney y el "George Clooney francés", un Jean Dujardin que estuvo encantador, y breve, en su discurso de agradecimiento. Ninguna de las dos pudo llevarse también el Globo a mejor director, porque ese le cayó a Martin Scorserse por "La invención de Hugo", en el que fue uno de los muchos galardones que se llevaron estrellas ya consagradas de Hollywood, incluyendo el de "Las aventuras de Tintín" como película de animación, que recogió Steven Spielberg.

En cine no hubo sorpresas. Octavia Spencer y Christopher Plummer reafirmaron su condición de favoritos a actores secundarios y Meryl Streep y Michelle Williams hicieron buenos también los pronósticos que las daban como ganadoras an actriz de drama y de comedia. Ellas dos, Viola Davis y tal vez Glenn Close van a verse las caras con casi total seguridad en los Oscars el mes que viene, pero yo sigo teniendo la sensación de que Williams es un poco más favorita por dar vida a Marilyn Monroe, que justo ganó un Globo de Oro en 1960 por "El príncipe y la corista", la película cuyo rodaje se cuenta en "My week with Marilyn".

En televisión sí que hubo alguna que otra novedad entre los premiados, aunque también se notó el peso de la vieja guardia con, por ejemplo, el premio de Kelsey Grammer a mejor actor de drama por "Boss", una serie que Starz ha hecho justo para esto, para que Grammer engorde aún más su listado de galardones. Con él, Matt LeBlanc por "Episodes" (una pequeña sorpresa relativa, que los Globos lo nominaron en su momento por "Joey"), Laura Dern por "Enlightened" y Jessica Lange a mejor secundaria por "American Horror Story" pusieron la nota de la veteranía, mientras "Modern Family" le arrebató por fin a "Glee" el trono de mejor comedia en estos premios. El discurso en español y en inglés de Sofía Vergara y Steve Levitan, en teoría "traduciendo" lo que ella decía, precedido por Antonio Banderas recitando a Calderón de la Barca, fue uno de los puntos álgidos de la noche, igual que lo fue ver a Felicity Huffman y William H. Macy cantando a capella para presentar el premio a mejor secundaria, que se llevó Lange.

Y aunque ganara "Downton Abbey" a mejor "miniserie", como estaba previsto, y Kate Winslet volviera a ganar por "Mildred Pierce", que un muy elegante Idris Elba se llevara el premio a actor de miniserie por "Luther" no era tan esperado, y aunque se lo mereciera, tampoco estaba tan cantado que "Homeland" ganaría como mejor drama. El premio a Claire Danes sí era evidente, y aprovechó para corregir un olvido que tuvo cuando se llevó su primer Globo, a los 15 años por "Es mi vida", cuando estaba tan abrumada por todo que no se acordó de agradecérselo a sus padres. Como hemos dicho, con algunas excepciones, muy pocos discursos se ajustaron a la brevedad que Gervais pidió a los premiados ("Agradeced a Dios y a vuestro agente. Los dos han tenido la misma importancia para traerme hasta aquí"), y eso no contribuyó a darle más ritmo.

Eso sí, en lo que respecta a los vestidos y las parejas de presentadores, sí hubo algunas curiosidades. Ejemplos: Katharine McPhee y Debra Messing promocionando "Smash", Michelle Williams en plan niña buena, Tina Fey y Jane Lynch demostrando que la segunda tiene que salir en "30 Rock" ya, Peter Dinklage confirmando que "Juego de tronos" lo ha consagrado, Antonio Banderas y Salma Hayek, los chicos de "Modern Family" haciendo el tonto en el backstage, Damian Lewis y Claire Danes con los premios de "Homeland", Uggie con el Globo de "The Artist", Berenice Bejo y Michel Hazanivicius celebrando sus éxitos con un beso, las hermanas Deschanel en la alfombra roja, el extraño teñido de Kelly Osbourne, el atractivo matrimonio David Benioff-Amanda Peet, los maduritos interesantes Josh Brolin y Diane Lane, Shailene Woodley dando el salto desde ABC Family a las alfombras rojas o el original vestido de cisnes recortados de Dianna Agron. Si queréis ver más modelitos de la alfombra roja, la galería de "The New York Times" los resume muy bien.
Publicar un comentario en la entrada