06 enero 2012

Las cuatro muertes de Nanna Birk Larsen

Cuando se estrenó el remake estadounidense de "Forbrydelsen", ya conentamos que la tesis de la que partía esa serie es que, en un asesinato, no hay un único cadáver. Todos los que están alrededor de ese caso, ya les afecte directa o indirectamente, mueren también con el asesinado, y sus vidas no pueden volver a ser las que eran antes. La muerte violenta de Nanna Birk Larsen extiende sus tentáculos hacia sus padres, hacia los sospechosos, hacia los involucrados de rebote y hacia los policías, y poco a poco va minando los cimientos de lo que todos creían que era una vida asentada. Todos ellos pensaban que sabían cuál era su lugar en el mundo, cuáles eran sus principios, y cada vez que rompen algunos de ellos, Nanna vuelve a morir.

La autodestrucción de todos los involucrados en el caso es lo que de verdad salva "Forbrydelsen" de ser una especie de "Murder One" sin abogados en Dinamarca. Tener una única investigación en 20 capítulos, y haciendo que cada uno de ellos sea un día, lleva a que la trama muchas veces dé la sensación de dar vueltas sobre sí misma, y que cada vez que Lund y Meyer encuentren un nuevo sospechoso, no podamos tomárnoslo en serio. Los giros abruptos de guión y las revelaciones por la patilla (además de las meteduras de pata de los policías) son los puntos más débiles de una serie que, sin embargo, va ganando más peso conforme llega el final no porque la resolución del caso esté ya al alcance de la mano, sino porque todos los personajes están ya con un pie sobre el abismo.

Ahí es donde la serie de verdad merece la pena. El dolor de los Birk Larsen está muy bien representado (hasta cuando parece que lo van superando siempre se nota, latente, que algo sigue sin ir bien) pero es la espiral de autodestrucción del concejal Troels Hartmann (que va dando por supuestas cosas que lo empujan cada vez más lejos de la persona que cree que es) y, sobre todo, la obsesión de Sara Lund por el caso lo que impulsa "Forbrydelsen" y la convierte en esa mirada distinta a los seriales policíacos. Lund es testaruda y no va a parar hasta que finalice la investigación, sin detenerse a pensar en las consecuencias. Pero luego, esas consecuencias la inundan. El destino de Lund es solitario, pero eso la convierte en uno de los mejores policías que podréis ver actualmente en televisión.

"Forbrydelsen" está emitiendo ahora en Dinamarca la tercera temporada y, en el Reino Unido, la segunda, en las que Lund investiga casos diferentes. Será interesante ver por dónde evoluciona su versión de AMC, "The Killing", que opta por hacer que la investigación del asesinato de Rosie Larsen tome otros derroteros. En su centro, sin embargo, se mantiene una policía que no está dispuesta a comprometerse para llegar hasta el final en esa investigación, cueste lo que cueste. Y le va a costar.
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