10 enero 2009

Cuestión de estilo

Hay algo tan importante como el guión, los actores o los escenarios en los que se rueda una serie, y ése es el estilo que se sigue al hacerlo. La manera en que se compone un plano y se mueve la cámara dice mucho sobre la serie en cuestión, sobre lo que quiere transmitir. Muchos de los títulos ambientados en círculos ricos y socialmente elevados tienen un estilo muy lujoso, con una fotografía que grita ¡dinero! por los cuatro costados. Otros quieren dar una imagen tan desesperadamente indie, que todo está medio a oscuras o con unos colores muy lavados, o rodado con el mismo frenesí que "El proyecto de la bruja de Blair".

El manual de lo que "Mad Men" quiere presentar está claro desde esa manera tan ordenada de rodar, esos escenarios y esos trajes tan cuidados y esa atención al detalle. Te muestran una apariencia de perfección para que las imperfecciones ocultas destaquen aún más. La iluminación y el estilo de "Galáctica", sin embargo, son totalmente diferentes porque buscan dar una sensación de realidad a una serie ambientada en el espacio (por eso, en la primera temporada sobre todo, el interior de la nave se presentaba como si fuera un barco de guerra. Moore y Eick la comparan mucho con un portaaviones). El estilo semi-documental siempre va a buscar inmediatez, dar la sensación de que eres una "mosca en la pared", como dicen los anglos, y de que estás de verdad ahí, con los personajes ("Friday Night Lights" es un gran exponente de ello).

Una serie que últimamente está sacando mucho provecho de una estilizada forma de presentar la narración es "Life". Se han especializado en gags visuales, sin diálogo, que consisten en presentar a los personajes de cierto modo, y luego mostrar el contraplano de lo que ven (la escena del motel, con Crews y Reese observando dos camas juntas en la habitación, o la de los policías apiñados ante el guardia de seguridad con el tigre son buenos ejemplos). Aprovechan la luz de Los Ángeles y lo llenan casi todo de sol, compensando los 12 años que Crews pasó "a la sombra", y también han convertido en una imagen de marca los crímenes que ofrecen una estampa peculiar (el tipo del que sólo queda la mitad superior de su cuerpo, o el cadáver congelado).

Y, por supuesto, los cambios de estilo están para separar unas tramas de otras. Los flashbacks de "Caso abierto" suelen presentarse con la iluminación y el colorido de las películas de la época en la que se encuadran, y en "Daños y perjuicios" distinguen entre la trama principal y los pequeños detalles del enigma que se va a ir resolviendo porque éste tiene unos tonos más cálidos, más rojizos que el resto del capítulo. Por supuesto, están las series, como "CSI: Miami", que se pasan con esa fotografía saturada y calurosa. En su afán por ser un carámelo para los ojos, se quedan en mera carcasa.
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